Costa Rica y el cambio climático

 

Como otros países alrededor del mundo, el impacto del cambio climático en Costa Rica está incrementando. Localizado en América Central, es un país muy pequeño (51.060  km²) y está expuesto a grandes variaciones climáticas. Con costas hacia el océano Pacífico y mar Caribe, podemos identificar varios tipos de climas, como ecuatorial, tropical y tropical húmedo.

Toda esta diversidad hace que Costa Rica sea vea afectada por el cambio climático de distintas maneras. No es posible predecir exactamente qué fenómenos ni en qué intensidad pueden ocurrir, pero en general, América Central se ve crecientemente afectada por huracanes, fuertes lluvias, inundaciones y sequías.

Las áreas de mayor riesgo en Costa Rica son las montañas, manglares y arrecifes; al igual que los bosques en áreas cálidas (como los bosques costeros del atlántico y el pacífico). En general, los bosques tropicales del país están altamente afectados por las altas temperaturas, lo que podría tener consecuencias sociales y ecológicas muy graves.

Para Costa Rica, la agricultura es de extrema importancia por ser una de las principales actividades comerciales, entonces cuándo estos fenómenos comienzan a afectar la productividad, la economía y la vida de millones de personas se ven afectadas. A raíz de estas variaciones, la calidad de vida del país también se ve afectada, empeorando aspectos sociales y el índice de desarrollo.

Para hacer frente a estos problemas, el Gobierno de Costa Rica ha decidido luchar en contra del cambio climático, poniéndolo como una prioridad y las acciones ya se están llevando a cabo. Quizás se preguntan ¿Cómo?, a través de inversiones en energías limpias como hidroeléctrica, geotérmica, solar y eólica, las cuales han ayudado a Costa Rica  a ser el primer país en vías de desarrollo en producir 100% de energías renovables. Particularmente, cerca del 98% de la electricidad del país vinieron de fuentes verdes en 2016, usando electricidad libre de carbono por más de 250 días en 2016.

En los últimos años, el gobierno ha construido plantas hidroeléctricas, como la planta Reventazón, e invirtió en energía eólica en los Santos y Santa Ana. También tienen plantas geotérmicas en algunos de los volcanes como Miravalles y Rincón de la Vieja.

En AIESEC, también nos preocupamos por el cambio climático, particularmente en bosques y quisimos tomar acción. Aprovechando la ventaja de que Costa Rica es el primer país en firmar un pacto nacional para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030, desarrollamos el proyecto NATURATICA, dónde voluntarios tienen la misión de reforestar bosques secundarios en San José, la capital, y en Guanacaste, un estado que realmente necesita de esta ayuda. También estos voluntarios trabajan con comunidades indígenas, enseñando cómo mitigar los impactos del cambio climático.

Creemos que hay una necesidad real de ayudar a mitigar estos efectos al mismo tiempo de crear conciencia en la población para que sean capaces de generar acciones para detener esta problemática. También creemos que el cambio climático afecta a una proporción muy grande de la población, y que todos podemos aportar para evitar los efectos de una peor manera.

 

 

AIESEC en Costa Rica.

 

Brasil y el cambio climático

Al igual que otros países de todo el mundo, Brasil está cada vez más afectado por el cambio climático que está sucediendo. Ubicado en América del Sur, es el quinto país más grande del mundo con 8.51 millones de km², y debido a este tamaño tiene grandes variaciones climáticas. Con el 93% de su territorio ubicado en el hemisferio sur y el 7% en el hemisferio norte, se pueden identificar varios tipos de clima, como ecuatorial, tropical, tropical alto, húmedo tropical, semiárido y subtropical.

Toda esta diversidad hace que Brasil se vea afectado de varias maneras debido a estos cambios. No es posible decir qué fenómenos pueden ocurrir, van desde tornados, inundaciones hasta destrucción de plantaciones, con temperaturas o lluvias en aumento.

Para Brasil, la agricultura es de extrema importancia y una de las principales actividades comerciales, por lo que cuando ocurren fenómenos que afectan a esta productividad, afecta directamente a la economía y a la vida de millones de personas. Con tales variaciones también se ve afectada la calidad de vida en el país, empeorando los aspectos sociales y el índice de desarrollo.

Vemos en el material del portal de noticias brasileño G1 que, “En la selva amazónica, que ocupa casi la mitad del territorio nacional, el calentamiento global también debería aumentar la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos al este de la región y más inundaciones en el oeste. El estudio evaluó las proyecciones de 35 simulaciones de ordenadores  para el clima amazónico y mapeó los impactos más probables del cambio climático en la región frente a un escenario relativamente pesimista en el que las emisiones de CO2 continúan creciendo salvajemente.

Además de la región amazónica en el país se encuentran otros biomas que también se ven afectados, como el “Pantanal”, “Cerrado” y “Mata Atlântica”

Los principales impactos debidos al cambio climático en Brasil son:

– La reducción de los recursos hídricos

– la vegetación semiárida probablemente será reemplazada por una vegetación típica de la región árida

– Probablemente la extinción de especies.

– La disminución de las aguas subterráneas

– El impacto en el nivel de los mares y, por consiguiente, en los manglares

– Entre el 38 y el 45% de las plantas de “cerrado” están en riesgo de extinción y la temperatura aumenta en 1.7 ° C

– El aumento de la sequía

– La conversión de los bosques en cultivos afecta el clima porque altera el albedo regional y el flujo de calor latente, provocando el aumento de temperatura adicional en el verano

– La pérdida de biodiversidad

– El aumento de temperatura y la disminución de agua en el suelo conducirá a la sabanización en la región este

Existe una necesidad real de proyectos que ayuden a mitigar estos efectos junto con la concienciación de la población para que puedan llevar a cabo las acciones que están a su alcance. El cambio climático tiene una proporción mucho mayor, pero si todos hacemos nuestra parte y ayudamos , podemos evitar que todos estos problemas se propaguen de una manera peor.

Nillo Trindade

Participar en un voluntariado: ahora o nunca

Europa está viviendo la peor crisis económica y social de los últimos 60 años.

         

No solo la falta de oportunidades económicas y la alta tasa de paro están afectando al continente; se trata de algo global, actualmente, negar la aparente falta de seguridad y la ruptura de la paz mundial es más difícil que nunca. Las largas guerras y los conflictos religiosos ya no solo afectan a Oriente Medio, sino al mundo entero.A todo esto, se le une el cambio climático, cada vez más imparable, que muestra su peor cara en África, Asia y Antártica.

En este difícil escenario que divisa una posible Tercera Guerra Mundial, los más perjudicados son los que ya están pagando las consecuencias. Aquí es donde entras tú. Citando a Orwell erróneamente, te digo: “En tiempos difíciles, ayudar a otros se convierte en un gesto heroico.”

Lo que quiero decir es que actualmente hay mucha gente sembrando pánico y creando barreras entre nosotros. Conviértete en protagonista, en agente del cambio: colabora en mejorar la situación en la que se encuentra nuestro mundo.

~Deja tu huella en el mundo.~

Impacta!

~Jaione Santurtun~

 

Portugal Con Un Propósito

Un “gringo” en Brasil

by Miguel Quintanilla, 20


¡Muy buenas! Me llamo Miguel y soy estudiante del Grado de Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada. Hace dos años, durante mi Erasmus en Reino Unido, gracias a unos amigos brasileños conocí AIESEC y la labor que desempeña en el mundo, así como las oportunidades que ofrece para estudiantes como yo. Me llamó tanto la atención que decidí que, cuando regresase a España, me iba a poner en contacto con la oficina de AIESEC en Granada, y así lo hice.

Mis amigos, que eran miembros de AIESEC en sus respectivas ciudades, me informaron de la gran variedad de programas que se ofrecen en Brasil. Desde este momento, me llamó la atención el programa X4Change, un proyecto centrado en la educación y consiste en proporcionar cursos gratuitos de una lengua (en mi caso impartí clases de inglés) de una manera dinámica y amena para personas que no tienen o no les es posible en acceso a una educación de calidad (ya que los cursos de idioma en Brasil son bastante costosos). Así, decidí que quería realizar este voluntariado y me puse en contacto con AIESEC Granada.

img-20160803-wa0009Tras pasar entrevistas y todo el papeleo inicial, y después de un arduo viaje en el que mi vuelo se retrasó 10 horas (si es posible, evitad viajar con AirEuropa, fue un verdadero suplicio), llegué a Aracaju, una acogedora y preciosa ciudad (todos los adjetivos que le pueda atribuir se quedan francamente cortos), capital del estado de Sergipe, uno de los estados más pequeños de Brasil situado en el noreste del país. Aunque no hubo mucha gente en mi recepción en el aeropuerto, ya que el retraso del vuelo provocó que aterrizase en Aracaju a la 1 de la madrugada (y en un día de ferias en la ciudad), me alegré de haber llegado por fin a mi desino. Nunca me olvidaré de la bocanada de brisa cálida y húmeda con sabor a mar que me batió en la cara nada más bajar del avión, y que me hizo sentir lleno de ilusión por la experiencia que comenzaba.
Pronto empecé a conocer gente, también conseguí reencontrarme con algunos amigos de mi Erasmus, y fue a través de esa gente que comencé a familiarizarme con la cultura de Sergipe y de Brasil. Desde el “forró” hasta las “quadilhas”, desde el “cuscuz nordestinho” hasta la “feijoada”, desde la “goiaba” hasta el “cajú”, desde el alma con la que se vivían las Olimpiadas hasta el carácter amable y cariñoso de la familia brasileña que me acogió y de mis alumnos y personal coordinador… Me faltan las palabras para describir lo impresionante que fue conocer esta cultura y la huella que han dejado toda esta gente en mi vida.

Y no solo ellos me aportaron valores y conocimientos a mí, sino que yo también intenté marcar la diferencia, llevándome mi cultura y mis conocimientos sobre otras culturas y compartiéndolos desde el respeto mutuo y la confianza, intentando provocar un debate constructivo que hiciera pensar. Esto fue una de las metas que me marqué a la hora de impartir clase de inglés. Yo no quería que los cursos se limitasen a un mero aprendizaje de la lengua, sino que mi objetivo final era que aquellas personas que estaban en situaciones difíciles desarrollaran un pensamiento crítico sobre el mundo, a la vez que me veían a mí como un espejo de otra cultura. Yo, que nací en un pueblo de 230 habitantes donde no se auguraba ningún futuro, decidí marcharme de allí y emprender un camino de superación, y la vida me llevó en aquel momento a darle clase a que se encontraban en una situación similar. Si yo pude salir de aquel pueblo y estar allí en Brasil en aquel momento, ¿por qué ellos no?

img-20160819-wa0028Al final tuve mis aciertos y mis fallos, pero todo forma parte de mi experiencia y he aprendido mucho. Esta experiencia me proporcionó oportunidades para desarrollar habilidades y competencias profesionales y además me enseñó el valor de la enseñanza y lo importante que es en este mundo. Sigo en contacto con muchas personas, tanto personal de AIESEC como alumnos, y, como no, con mi querida familia brasileña que me abrió los brazos y las puertas de su casa de par en par para acogerme. Siempre llevaré a todas las personas que conocí durante esta experiencia en mi mente y en mi corazón, y, sinceramente, espero volver pronto para volver a verlos de nuevo y, quién sabe, a lo mejor para quedarme.


Miguel is an AIESEC exchange participant from Granada. He went on a Global Volunteer project, X4 Change, in Aracaju, Brazil. 

¿Qué preocupa a los españoles? ¿Cómo lo solucionamos los jóvenes?

by Omar El Kadmiri Pedraza


Terminado septiembre, nos encontramos con dos problemas: se termina el verano y, por tanto, vuelven las preocupaciones a nuestra vida. Después de sus dos respectivos meses de vacaciones, el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) publica de nuevo las preocupaciones de los españoles, y como no es de otra forma, repetimos en la mayoría de ellas. Vamos a ver las importantes una a una y pensar en soluciones que podemos dar los jóvenes para que nuestro país sea un lugar mejor.

Una nueva preocupación… el paro.

¿Cómo no va a seguir ahí después de casi 8 años siendo la mayor preocupación? El paro repite y se planta como líder entre las preocupaciones, ya que mantiene en vela al 71,6% de la población. Estamos ante un porcentaje muy alto, es verdad, pero es la menor desde noviembre de… ¡2008! Por supuesto, esto tiene sus razones, por un lado tenemos la recuperación económica, que está impulsando la creación de numerosos puestos de trabajo, por otro lado, nos encontramos la inercia de la temporada de verano, que este año se está prolongando un poco más y no ha llevado a la masiva destrucción de empleo de otros septiembres. Por otro lado, es importante señalar que en términos desestacionalizados (eliminando la influencia de la fecha), el paro se ha reducido en 16.906 personas este septiembre.

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Quizá hemos dado demasiadas vueltas al dato sin atrevernos a dar soluciones, ya que son difíciles de encontrar. Pero haberlas, haylas. Entre la distribución del empleo, hay una tendencia clara observada en los datos del  INE, a mayor nivel de formación, menor desempleo, por tanto nuestro consejo, ¡NUNCA PARES DE FORMARTE!

Corrupción, política, políticos y partidos políticos.

¿Política y corrupción? ¿Desde cuándo van de la mano? Al menos el 36,6% de los españoles está preocupado por la corrupción, y el 29,3% lo está por los políticos y los partidos. Que sigamos sin gobierno le perturba al 11,6% de la gente… llevamos ya diez meses con un gobierno en funciones y el inmovilismo político parece que se ha convertido en la tónica del año. Con alta seguridad, nos volveremos a citar en las urnas en Navidad…
taxes-tax-evasion-police-handcuffs¿Qué puedes hacer tú? Gracias a los nuevos medios y redes sociales, podemos estar mucho más al día de la actualidad política y compartirlo con nuestros amigos, familiares y conocidos. Si para ti no es suficiente ser un espectador pasivo, gracias a la emergencia de los nuevos partidos políticos, los mecanismos de participación de la mayoría de partidos se han hecho mucho más abiertos. Por otro lado, si tienes algún amigo o conocido que no se interesa por la política, haz que se mueva del sofá, ¡que el colegio electoral está al lado de 
casa!

 

Otra perspectiva

gg8Gracias a AIESEC, los jóvenes adquirimos una perspectiva más global del mundo, y entendemos que existen problemas globales en los que podemos ayudar de forma local. Uno de nuestros principales focos de actuación es la colaboración con la ONU para la consecución de los Global Goals para 2030, y en relación con este artículo, tenemos la Goal 8: Trabajo decente y de calidad. Dentro de nuestras posibilidades y dentro de nuestro foco de actuación, ofrecemos prácticas laborales de calidad por todo el mundo, muchas de ellas relacionadas con las metas concretas dentro de la Global Goal. Para saber más sobre ésta, puedes visitar su página web .


Omar is an AIESEC member and volunteer at our office in Zaragoza. He is a current economics student and an upcoming contributor to our blog.

Semana de Asociaciones en la UC3M

Ayer, jueves 6 de octubre, AIESEC in Madrid tuvo la oportunidad de formar parte de una de las semanas más interactivas propuesta por la Universidad Carlos III de Madrid.
Durante la primera semana del mes de octubre, los diferentes campus de Getafe, Leganés y Colmenarejo de la UC3M han hospedado la III Edición de la Semana de Asociaciones.
La Semana de Asociaciones es un evento anual que se realiza a principios del curso para dar a conocer las diferentes asociaciones que conforman esta universidad como Amnistía Internacional, la Asociación de Mujeres UC3M, OAN International o el LGBT UC3M. Durante 5 días, las asociaciones preparan diferentes sesiones y workshops en los que los alumnos pueden participar y conocer la actividad de las mismas, cuyos temas van desde el cine, el periodismo, la política, la igualdad o el liderazgo, representado por AIESEC.
Este año ha sido el primero para AIESEC in Madrid, comité local que ha participado en la Feria de Asociaciones donde, además de haberse dado a conocer como asociación y haber informando a todo aquel que pasaba de nuestra visión y programas, también ha creado consciencia respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible con las diferentes asociaciones presentes en la UC3M y los asistentes a la feria.
AIESEC in Madrid ha aportado su grano de arena con respecto a los estudiantes de esta universidad realizando un workshop sobre liderazgo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los participantes de la sesión, han tenido la oportunidad de conocer de cerca la asociación y desarrollar las cualidades que creemos los jóvenes han de desarrollar para convertirse en líderes: conocimiento de sí mismos, capacidad de motivación, ser orientados a las soluciones y ser ciudadanos globales.
blog-4blog-5Posteriormente, han presentado los   ODS y realizado un taller en el que, tras haber elegido un objetivo por equipos, han desarrollado propuestas para llevar a cabo en la universidad y contribuir directamente con los mismos. Ideas tan interesantes como crear bancos de alimentos y ropa, realizar intercambios de idiomas o realizar semanas culturales para integrar a los estudiantes de intercambio, han salido de las ganas por construir un mundo mejor para el año 2030.
Desde AIESEC in Spain, queremos dar las gracias a la Universidad Carlos III de Madrid y a la Delegación de Asociaciones por habernos permitido formar parte de este gran evento.

Reflexión final: ¿Cómo le explicamos a alguien lo que hemos vivido en 6 semanas?

by Valeria Pasarín Linares, 23


Hay tantos momentos que recordaré de por vida que no sé ni por dónde empezar.

Como siempre, en los buses, en los aviones, florecen los pensamientos más que nunca. A uno le sigue el
otro y así hasta llegar al que se le da en llamar “destino final”.

Me gracioso, ¿no?…”destino fphoto-1453825517242-1a1527bf0a39inal”, como si llegásemos…¿a dónde? ¿A dónde llegamos? A un lugar, a una ciudad, a una casa con nombre propio, pero, ¿de verdad estamos allí? ¿O seguimos donde está nuestro pensamiento? Y, si es así, ¿se puede estar en más de un lugar a la vez? ¿En cuántos?

Escribir. Es lo que nos queda para intentar sacar afuera todo lo que sentimos antes de que nos coma y nos devore por dentro.

Escribir todo aquello que no le podemos contar a nadie, todo aquello que nadie entendería.

¿Cómo le explicamos a alguien lo que hemos vivido en 6 semanas?

¿Cómo le explico a alguien que he sido la persona más feliz, y, a la vez la más desgraciada del mundo en el mismo tiempo y en la misma ciudad?

¿Cómo le hago entender a alguien que he sido la persona más humana y generosa siendo voluntaria en un país que no resiste, y que a la vez fui la persona más consumista, a sabiendas de que todo aquello que compraba seguramente fuese fruto de la explotación infantil a la que se veían sometidos miles de niños y niñas exactamente iguales que los míos, solamente un poco más desgraciados, en un lugar que hace que te explote la cabeza?

Niños iguales que Vishal, que Safia, que Shifa, que Shika, que Alisha, que Ayan, que cualquiera de los niños que amé y abracé estas 6 semanas como si fuesen mis hijos.

¿Cómo le explico a alguien que he llegado a querer a estos niños muchísimo más que a muchos miembros de mi familia y amigos?

¿¡Cómo!?

Por favor, que alguien me ayude a saber cómo pasar página. Cómo se vive en la vieja Europa centrándonos

en nuestro propio ombligo después de ver a personas muriéndose en la calle como si fuesen perros, mientras la gente pasa, de ser necesario incluso por encima de ellos, con indiferencia. A niños completamente desnutridos. A gente gastando dinero en frivolidades, entre la que me incluyo, mientras veíamos a familias enteras, a comunidades enteras, viviendo en la calle o debajo de puentes. Literalmente.

Y hablo de forma literal, por mucho que me joda y me duela vivir en un mundo en el que la mayor ambición de algunos es el dinero, mientras que otros sólo pueden pensar en si conseguirán comer, día tras día. La realidad de este país es ya demasiado dura como para encrudecerla todavía más.

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He dormido 3 horas hoy, nada más, y, sin embargo, no soy capaz de conciliar el sueño ahora que estamos en el avión.

4:30 horas quedan todavía para llegar, y mientras el 90% de los pasajeros intenta dormirse, ver alguna que otra película o simplemente charlar con el que tienen al lado, yo tengo la sensación de ser la única loca a quien su cabeza no le permite descansar un momento. Y cada vez parece que va más rápido, que se aceleran mis pensamientos hasta el punto de que me cuesta no entrar en un pensamiento desenfrenado que me lleve hasta la locura.

Siento una desconexión total del mundo. Siento que no, que simplemente no. Que no puedo vivir como si nada pasase, pero que tampoco puedo hacer nada. Que nunca seré completamente feliz, que por mucho que haga, nunca me liberaré de este cargo de conciencia: pude haberle comprado comida a muchos más niños de la calle.

Por Dios, ¿¡cuánto no habré gastado en mierdas varias!? ¿¡Cuánto no nos habremos gastado en beber!? ¿Cuántas caras de felicidad más no hubiese podido ver si hubiese sido capaz de tomar la determinación de involucrarme en algún proyecto más?

La gena de mi mano que desaparecerá en 2 días, 200 rupias. ¿Para qué? ¿Para presumir? Para formar parte de este mundo capitalista y totalmente deshumanizado en el que vivimos. Mundo de mierda, joder.

Mundo en el que una niña por nacer en un lugar u otro tendrá una vida totalmente diferente. Mundo que
acepta las desigualdades sociales, la muerte de niños, las violaciones de niñas, la trata de blancas, la explotación infantil y no infantil. Mundo que acepta que probablemente Safia se vea obligada a casarse con algún imbécil de Nangloi y a quedarse en casa. Encadenada sin cadenas. Negándosele la posibilidad de explotar su potencial, de realizarse como persona, de hacer algo por los demás, de cumplir su sueño de una niña de 5 años de ser policía para poder defenderse de su primo que le pega.

Mundo de mierda. Mundo de mierda en el que todo se acepta. En el que la humanidad se ha contentado y conformado con lo que hay. Nos hemos rendido. Efectivamente señores, la humanidad se ha rendido. Nos han mandado tirar las armas y poner las manos en alto y lo hemos hecho. Hemos entregado el poder del pueblo. Hemos entregado la conciencia humana de toda ética y moral. Hemos renunciado a un sueño que parece que nunca ha existido, el de ser todos iguales: simplemente humanos. De olvidarnos de títulos y etiquetas. De que nos parezca normal que un señor se sorprenda cuando 3 extranjeras, a las que él simplemente por su color de piel respeta y considera superiores, le llaman “Sir” y le traten con educación, como igual a ellas que es, porque “no es nada” en este lugar.20150904_11382720150904_122145

Y pensar que toda esta rabia e impotencia no servirá de nada… que no seré yo la que sea capaz de hacer
nada por cambiar este mundo. Que me voy a dar de bruces contra toda estructura de poder establecida que, con tono jocoso, me dirá que lo mejor que puedo hacer es irme a casa y ponerme la tele en lugar de seguir dándome cabezazos contra algo que está demasiado aceptado y establecido como para poder ser yo, una “nadie” de los de Galeano, en
definitiva, la que vaya a lograr cambiar nada.

Pero, ¿y si hay más como yo por ahí? Ahora, ya que nos hemos animado a citar, citemos también a Frida Kalho, cuando decía que ahí afuera tenía que haber otra persona que se sintiese tan incomprendida como ella, pero que el mero hecho de saber que existía, ya le hacía sentirse mejor.

Y así es. Sueño y soñamos, porque no estoy sola, con que algún día encontremos a aquellos que hagan posible volver a ver esperanza. Esperanza e ilusión, eso es lo que necesitamos.

4:07 horas faltan ahora para llegar. Llegar, ¿a dónde?

No me apetece escribir más.


Valeria went on exchange in New Deli, India in the summer of 2015. She studied law at the University of Santiago. This was her reflection on her plane ride home from her AIESEC exchange.

Mantener las esperanzas antes del fin

by Arantxa López, 20

 


Ernesto Sábato –físico, filósofo y escritor Argentino– publicó en 1998 un libro de ensayos llamado Antes del fin. Es un recopilación de memorias tristes y a la vez esperanzadoras para los jóvenes de esa época, sus lectores.

Pero uno de sus escritos parece ir más allá de la época. Parece estar dedicado a nosotros. AIESECos que apuestan por el cambio y jóvenes que quieren pero aún no se animan a dar un paso lejos de su zona de comfort. Esto lo estamos viviendo.

De 1998 a 2016, estas palabras permanecen latentes y nos impulsan a seguir con lo que hacemos. O, en tal caso, animarnos a dejar atrás los miedos y movernos por el mundo que nos necesita. De Sábato para nosotros:antes-del-fin

“Tengo fe en ustedes. Les he escrito hechos muy duros, durante largo tiempo no sabía si volverles a hablar de lo que está pasando en el mundo, el peligro en que nos encontramos todos los hombres, ricos y pobres.

Esto es lo que ellos no saben, los hombres del poder. No saben que sus hijos también están en esta pobre situación.

No podemos hundirnos en la depresión, porque es de alguna manera un lujo que no pueden darse los padres de los chiquitos que se mueren de hambre. Y no es posible que nos encerremos cada vez con más seguridades en nuestros hogares.

Tenemos que abrirnos al mundo. No considerar que el desastre está afuera, sino que arde como una fogata en el propio comedor de nuestras casas. Es la vida y nuestra tierra las que están en peligro.

Les escribo un verso de Hölderlin:

El fuego mismo de los dioses día y noche nos empuja a seguir adelante. ¡Ven! Miremos los espacios abiertos, busquemos lo que nos pertenece, por lejano que esté.

Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea propia y salir a defenderla. Es nuestra misión.

No cabe pensar que los gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.

56ec436b9c841_largeLa solidaridad adquiere entonces un lugar decisivo en este mundo acéfalo que excluye a los diferentes. Cuando nos hagamos responsables del dolor del otro, nuestro compromiso nos dará un sentido que nos colocará por encima de la fatalidad de la historia.

Pero antes habremos de aceptar que hemos fracasado.”

El mundo nos pide empatía. El mundo nos pide abrir las alas y hacer lo que es necesario, defender la vida.


Arantxa es blogger de AIESEC en Venezuela. Estudia Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela. Para ella la escritura es una forma de conectar con el mundo.

La experiencia de una Muzungu

Victoria, 22


¿Cuántas veces habrás oído la expresión “que suerte tenemos”? Suerte de vivir donde vivimos, de tener lo que tenemos… Y la respuesta habitual suele ser “sí que es verdad”. Tras mi experiencia en Nairobi, Kenia, me pregunto cuantas personas serán realmente conscientes, en lo más profundo de su ser, de esa suerte que tienen. ¿cuántas personas son capaces de valorarla? ¿Y cuántas lo reflejan en sus acciones?

Decidí hacer un voluntariado en Kenia porque me di cuenta que en mi entorno hablaba mucho de los
países en vías de desarrollo, y que en realidad nunca había visitado uno. Bueno, perdón, nunca había “vivido” uno. Viajar como turista no tiene absolutamente nada que ver con vivir en un país, igual que no es lo mismo ver un mendigo en la calle que dormir con él una noche en la calle. Finalmente, elegí Kenia porque quería descubrir ese gran continente desconocido, África.

img_20160814_192620Hace un mes que volví a España, y todavía me emociono cuando hablo de mis días en Nairobi. Hay tantas cosas que podría contar, pero muy pocas que pueda transmitir. Una de las cosas más duras por las que he tenido que pasar con esta experiencia, ha sido descubrir la ignorancia en mi propio país sobre la realidad del mundo. Lo más duro no ha sido las toneladas de basura en las calles, ver a bebes abandonados llorando y comiendo maíz podrido del suelo mientras su padre yacía borracho unos cuantos metros más allá, ver a un bebe de 18 meses muerto en una cama durante 2 días porque los padres no tenían 20$ para enterrarlo, consolar a una niña repudiada en el cole porque su madre le transmitió VIH al nacer, dar clase en una habitación de 4 metros cuadrados con 40 alumnos dentro.

Lo más duro no ha sido la interminable lista de desgracias que he visto de cerca, lo más duro ha sido volver a España y darme cuenta que a mi sociedad le da igual. Mis anécdotas son “bromas de mal gusto” que olvidan rápido para seguir con sus confortables vidas.

Eh, ¡pero no os quedéis con mal sabor de boca! Dejad que os cuente lo que realmente mi sociedad se pierde: un grupo de voluntarios locales concienciando a la comunidad del peligro que supone la basura para la salud; a una vecina recogiendo al bebe de la calle para darle de comer junto a sus hijo; a un conjunto de vecinos donando el dinero de su almuerzo para enterrar al bebe difunto; a un grupo de mujeres con VIH trabajar unidas para reducir el riesgo de contagio en la comunidad; a 40 alumnos mirándote con los ojos como platos mientras les explicas que España es un país que está en Europa.img_20160725_092541

Se pierde también la esencia de África, un continente que enamora. Naturaleza en estado puro, paisajes que inspiraron la película del Rey León. Una cultura y una variedad de lenguas que narran una historia emocionante. Las danzas, la artesanía, las comilonas familiares con decenas de personas, la deliciosa comida keniana, los partidos de fútbol con pelotas caseras.

He descubierto una sociedad que considera la felicidad como un estilo de vida. Me enseñaron a ser feliz con menos, a apreciar los detalles que nadie se para a ver. He tejido lazos con personas, más auténticos de los que me unen a muchos de los que considero mis amigos en mi día a día.
La mayor lección de mi viaje es que si quieres cambiar el mundo, tienes que conocerlo primero. Tienes que conocerlo, no verlo. Hay cosas que no se pueden contar, las tienes que vivir.

UBUNTU


Victoria is an independent blogger from Spain who went on a Global Volunteer Experience in Kenya. She believes that new experiences widen our knowledge and that learning never ends. Therefore, she is always seeking to learn new things in different areas. After her experience in Kenya, she knows certainly that her passion is international relations and sustainable development.

Yo grito al mundo y este por fin me escucha a mí

by Raquel Cebrián Rodríguez


 

Actualmente vivimos en una era de conexión continua, donde las entrevistas pasan a ser frente a una pantalla de ordenador.

Una era donde tienes siete correos electrónicos, cinco cuentas en redes sociales, ocho perfiles en páginas de empleo, y quizás hasta varios números de teléfono. Vivimos en un momento de la historia donde tan solo en segundos puedes comprar cualquier cosa, en cualquier parte del mundo, e incluso visitar otros países desde la comodidad de tu hogar. Lo queramos o no, nuestra vida se mueve a golpe de ratón. ¿Y si alguien te dijese que puedes aprovechar eso para cambiar el mundo?

Desde pequeños solemos soñar que llegaremos a ser ricos y poderosos. Que una vez, desde esa situación privilegiada que aporta el dinero, invertirás en causas sociales. Día tras día vemos injusticias que se van solapando unas a otras, donde una mayor y más atroz sustituye a la anterior. Quizás por complacencia nos vendamos los ojos con pañuelos de seda. Quizás nos salvaguardamos ante la conciencia propia de sabernos insignificantes granos de arena en una montaña. Sin embargo, un grupo de jóvenes en 1948 creyó que su voz también importaba. En ese momento comenzaron los cimientos sobre los que se construiría la mayor organización integrada plenamente po@iMadrid2
r jóvenes del mundo, AIESEC.

AIESEC, como cualquier organización, con muchos años de historia, ha ido evolucionando hasta convertirse en lo que hoy conocemos: 70.000 miembros, 2.400 universidades asociadas, y presente en 128 países. Se ha constituido como una de las mejores vías de desarrollo del liderazgo juvenil a nivel internacional. Además desde diciembre de 2015, AIESEC es embajador de los Youth+4+Global+Goals+logoSustainable Development Goals (SDGs). Tras firmar un acuerdo con la ONU, e implicar ser una de las voces de la juventud. Como se demostró en el Youth Action Summit celebrado en Nueva York el pasado año. Las experiencias que ofrece son muy variadas. Puedes disfrutar de un fantástico voluntariado ayudando a potabilizar agua en Kenya, salvar tortugas en las Islas Mauricio, enseñar español en Italia, o inglés en China. Puedes trabajar en empresas de talla mundial en diferentes filiales alrededor del mundo, donde lograrás desarrollarte como profesional en tu campo. También puedes hacer que todo esto sea posible, uniéndote a nuestro equipo.

Formar parte de una organización de tal calibre te permite alcanzar todo lo que te propongas. Si quieres mejorar la vida en tu ciudad, o en cualquier parte del mundo. Si eres proactivo, y te interesa descubrir el
mundo, conocer personas de todas partes del planeta… Si te sientes incompleto con tu experiencia universitaria, y necesitas saber que hay algo más… En ese caso, AIESEC es tu organización.

Este año sé AIESECer.29468386906_2b5cf2aa40_o


Raquel is the vice president of business to customer relations for her local AIESEC office in Valencia and regularly writes for the AIESEC in Spain blog.

You can’t build a peaceful world without understanding other cultures’ uniqueness

Mary For Global Goals

You can’t build a peaceful world without understanding other cultures’ uniqueness

by Mariana Silva, 24


The past year has been full of sad news for the world. It looks like everyday there is a massive attack somewhere, where innocent people are being killed, either by their religion, sexual orientation or just because. And the fact that Humans are the one to blame, it is what scares me the most. I don’t want to continue living in a world where I do not feel secure.

We all dream of a peaceful world, where we can be whoever we want to be, taking the most out of the variations and contrasts that define a world of +7 billion inhabitants.

But the question that remains is: how can we become humans that embrace diversity?

As a member of AIESEC, we do believe that Peace can be achieved through cross-cultural experiences, where we provide young people with the opportunity to live and to interact with other cultures, by stepping out of their comfort zone for 6 weeks.


I found my stand for the world

“Be the change you want to see in the world.”

Finally, I found my stand for the world. But what does it mean? It can have several meanings but, for me, it is the result of having found what truly excites me and, at the same time, supports me to take actions for a better world.

Since I had the change to visit Egypt my interest for Islam and Arabic Culture has grown. Or better, it was born as it used to be something I had no clue about before. It amazes me to connect with people with different beliefs from the society I’ve been living in; it amazes me how we can be so different but so similar. And it is unfair that the world doesn’t try to understand and to appreciate this unique culture as well!!

Mary for Global Goals

Could you imagine to have a powerful conversation about Religion with a 15 year old girl? Shukran lady!

In the Western world, the media goes around terrorists attacks, creating in its people the mindset that terrorists are Muslims and that all Muslims are terrorists. And let me tell you something (not) new: you’ve been completely wrong.

For this reason, I decided to come to Amman, in Jordan, to be part of the “Experience Ramadan” project. The main purpose of the project is to work with several initiatives as Jordan Volunteers, a group of volunteers who provide Iftar meals — the meal when you break the fast at 19h45 — for those in need. Also, we are working with other projects which aim to distribute water when the sun rises, so that people don’t feel in a rush, avoiding car accidents, as an example.

During the project my personal mission — besides the actions we are taking in the field- is to create awareness on social media about Islam traditions and, most of all, about how Arabs and Muslim people are individuals that care about the others as I have never experienced before. Jordanian people are the kindest and there is an incredible level of trust between each other. They don’t even lock their houses so that their friends always feel welcome to enter whenever they want.


Understand to change

Please, don’t let your beliefs, values and ideals to be built by media or by the opinions of those around you. Experience the world by yourself. Don’t be afraid to jump out there.

We can only build a peaceful world if we understand and respect the uniqueness of every other culture.


Mariana is a former member of AIESEC in Spain and has been on a Global Citizen exchange project in Jordan during the month of Ramadan. 
Follow Mariana on Instagram (marianamvsilva) and on Snapchat (maryanamvm)
From: Mariana’s original blog

¿Sabes Que Tú Puedes Cambiar El Mundo? Sí, Tú.

Blog - Marruecos

¿Te consideras una persona pequeña, que hace cosas pequeñas en lugares pequeños?

No soy nadie importante, no soy rico ni soy una persona influyente. No tengo grandes ideas, no he realizado nunca grandes proyectos ni creo que yo pueda crear un impacto en esta sociedad. Me cuesta solucionar mis problemas, no creo que pueda ayudar a nadie a solucionar los suyos.

 

¿Te suena de algo?

No he hecho más que enumerar una serie de excusas que he oído o yo mismo he dicho/pensado durante mucho tiempo. Creemos que por ser simples estudiantes, trabajadores, o lo que sea, no podemos ayudar a los demás, no podemos causar un impacto en nuestra sociedad ni podemos ayudar a solucionar, aun que sea un poco, los problemas que hay en esta u otras sociedades.

A menudo pensamos que somos gente pequeña que hace cosas pequeñas.

La semana pasada he tenido la oportunidad de participar en un proyecto solidario organizado por la empresa donde trabajo con la colaboración de muchos de sus clientes. Hemos ido a Marrakech tres días en los que hemos comprado ropa y juguetes para los niños de un orfanato. No disponíamos de grandes recursos pero fueron suficientes para hacer felices a 150 niños que gracias a esta acción tienen ropa nueva y juguetes con los que entretenerse y aprender.

Blog - Marruecos -

Quizás esta acción no tenga un impacto más allá de hacer felices a los niños durante un corto período de tiempo, quizás esta acción no cambie la vida de estos niños drásticamente ni solucione sus problemas a largo plazo.

O quizás si cambie drásticamente la vida de alguno de estos niños. Quizás alguno recuerde dentro de unos años que unos completos desconocidos han venido a ayudarles. Quizás alguno de estos niños dentro de unos años tenga la oportunidad de ayudar a otros y lo haga al recordar que hay gente que lo hizo por él años atrás.

No puedo saber la influencia que ha tenido este pequeño proyecto en los demás pero si se la influencia que ha tenido en mí. Este proyecto me ha hecho reflexionar sobre algo. Algo que había pensando muchas veces pero no había reflexionado sobre ello pues no lo había vivido.

¿Qué pasaría si la mayoría de nosotros pasase a la acción?

¿Qué pasaría si más empresas se preocupasen por ayudar a los que lo necesitan?

¿Qué pasaría si la mayoría de nosotros realizase pequeñas acciones que creasen un pequeño impacto?

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo” – Eduardo Galeano.

Esta frase resume todo lo que he pensado durante estos días. Nos infravaloramos y creemos que no podemos hacer nada por el mundo ya que somos gente pequeña que vivimos en lugares pequeños y solo hacemos cosas pequeñas.

Excusas, son solo eso.

Tú que lees esto y yo que lo escribo tenemos la capacidad de cambiar el mundo. Quizás no el mundo entero pero si el mundo de todas las personas a las que podemos ayudar. Si todos aportamos nuestro granito de arena, de la forma que podamos, el impacto cada vez será mayor y veremos como poco a poco viviremos en un mundo mejor.

¿Vas a seguir igual que hasta ahora o quieres ser una de esas pequeñas personas que hacen cosas pequeñas en lugares pequeños para cambiar el mundo?

 

Por Angel Fraga

 

>> Decide cambiar tu mundo hoy a través de nuestro programa de voluntariado internacional

Este verano, 6 semanas de Voluntariado internacional por una Educación de Calidad

Cabecera Global Citizen (6X4)

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, aprobados, tras una gran consulta global, en la cumbre de las Naciones Unidas que tuvo lugar el pasado Septiembre de 2015, son los 17 Objetivos en los que todos los países sin excepción se ven inmersos para la erradicación de la pobreza, asegurar la prosperidad y preservar el planeta.

A menudo los jóvenes nos preguntamos qué podemos hacer nosotros para contribuir a cambiar las cosas. Desde AIESEC damos la oportunidad a los jóvenes de ver el mundo, porque cuando lo vemos podemos empezar a entenderlo y cuando lo entendamos podremos empezar a cambiarlo. Es por ello que la ONU ha reconocido nuestra labor designándonos como la Organización de Jóvenes responsable de los ODS.

Este verano AIESEC en España quiere contribuir al Objetivo de Desarrollo Sostenible numero 4 – una Educación de Calidad, ofreciendo la oportunidad de participar en proyectos sociales internacionales para la mejora de la educación en los países donde más se necesita. Además, este tipo de experiencias, proporcionan a los jóvenes el desarrollo personal y profesional de habilidades que no siempre se desalandscape-mountains-nature-manrrollan dentro de nuestro sistema educativo. En concreto, experiencias que nos ayudan a entender el mundo a nuestro alrededor y nuestra capacidad para marcar una
diferencia, al mismo tiempo que nos hacen entendernos a nosotros mismos, cuales son nuestros valores, y que es lo que es lo que realmente nos gusta hacer. Queremos desarrollar jóvenes emprendedores y responsables capaces de arriesgar y jóvenes que son capaces de transmitir en diferentes escenarios para inspirar a más gente.

Todo ello a través de proyectos sociales de educación en Perú, India, Croacia, Polonia, Brasil, Rumanía, Tailandia y muchos destinos más, donde nuestra organización está presente. Proyectos en los que tomarás un rol de responsabilidad, trabajarás en equipos multiculturales y entrarás en contacto con diferentes instituciones, colegios u organizaciones internacionales. Gestión de proyectos, cooperación y desarrollo o dar clases de idiomas son algunas de las opciones.

Al mismo tiempo que vives una experiencia de 6 semanas con jóvenes de todo el mundo y descubres una nueva cultura, darás la oportunidad a otros de ver que ellos también pueden crear un impacto.

Si tú también crees que una educación diferente es posible, este verano haz algo diferente y actúa para el mundo.

Descubre más en aiesec.org.es/globalcitizen

“Mi experiencia con AIESEC en la India, me hizo reflexionar sobre mi mundo. Desde entonces cambié mucho como persona. Me cambiaron las prioridades en la vida, y descubrí muchas cosas que me hacían feliz sin necesidad de dinero. Pero sobretodo descubrí que no importa en donde, al final todos sentimos igual: la vida no es más que conexiones humanas“

Valeria, 22 años, participante de nuestro programa en la India.