¿Nunca has pensado cómo cambian en tu vida las cosas que en un principio parecen insignificantes? Para mí es algo sorprendente ver cómo algo tan pequeño puede generar un resultado tan grande en las personas o en una comunidad. Y es que todo surge cuando está la intención de salir de la zona de confort, ese espacio que nos mantiene en lo “seguro”, lo “estable”.
Una vez escuché una anécdota sobre un chico que decía que su mayor miedo era volar en un avión. Solo lo sabía su familia y sus amigos más cercanos, ya que, realmente era un miedo bastante relevante. Sin embargo, en sus primeros años como estudiante, una vez llegó a ver uno de nuestros anuncios, y se interesó tanto que decidió buscar más información al respecto. Tiempo después de ser contactado, empezó a entender y analizar la situación de porqué su interés por realizar la experiencia era más grande que el miedo de subir en un avión.
Y es siendo completamente honesto, realizar algo para generar un impacto, algo tan sencillo como un voluntariado para un cambio positivo en otra ciudad y en temporada vacacional, es difícil decirle que no. No obstante a esto, él estaba procrastinando un poco el proceso a ver si conseguía dominar su miedo, pero al final no pudo, en ese momento su miedo fue más grande y decidió abstenerse a vivir la experiencia. Él comentaba que meses después empezaba a preguntarse cómo hubiese sido la experiencia de haber aceptado.

No fue sino hasta un par de años más, luego de terapias y un nuevo mind-set que se atrevió a vivir realmente la experiencia completa que le estaba brindando AIESEC. Ahora él es la primera persona que empieza a promover lo que hacemos como organización y hace llegar el mensaje de cómo es posible que una cosa tan pequeña como realizar un voluntariado pueda causar un impacto inmenso.
Se dice que el éxito se consigue dando pequeños pasos, y como dice un autor llamado Jack Canfield, “todo aquello que siempre has querido está al otro lado del miedo”. Es por esta razón y por esta pequeña anécdota que te invitamos a que salgas de tu zona de confort y te atrevas a vivir con nosotros esa aventura que quizá pueda volver a llenar a tu vida de color. Porque justamente, eso que te asusta, suele ser aquello que te ayuda a expandirte y de esta forma es como lograrás salir de tu zona de confort.
No le tengas miedo a lo desconocido, ni a cometer un error, porque no sabrás lo te espera si no lo intentas. Nosotros te invitamos a vivir tu experiencia como voluntario en el extranjero.
Para mayor información, pulsa aquí: bit.ly/ViveLaExperienciaAIESEC









de nombre Kluczbork. En esta ciudad, que al ser pequeña es casi desconocida en el extranjero (y además por tener un nombre casi impronunciable para hispanohablantes)es donde se encuentra la empresa donde trabajo. La empresa, de un tamaño considerable (200 empleados) fabrica ropa de trabajo y exporta el género a varios países europeos. Yo soy el representante de ventas para España, donde tienen un mercado pequeño pero creciente.



“The pressures are greater today than they’ve ever been on CEOs to produce short-term results but it’s really not about that. It’ about having a company that’s going to solve actual social problems through the work the company does and that requires a company with commitment to purpose throughout the entire organisation.”

