“Yo Quiero Trabajar de lo Mío” Pero… ¿Qué es lo Tuyo?

blog Que es el tuyo

Recientemente leí en eleconomista.es un artículo sobre el cambio que el mundo laboral está experimentando y experimentará en los próximos años.

Uno de los datos que me llamó la atención era el aumento de la oferta de  personas “no contratables”, graduadas en materias no demandadas, mientras  incrementa la demanda de profesionales cuya oferta escasea así como de profesiones que ni siquiera existen todavía.

Al mismo tiempo, la separación entre el  mundo laboral y la universidad se ensanchará todavía más, como un choque entre la flexibilidad y el dinamismo y un sistema educativo endogámico y difícilmente penetrable.

Somos la generación más preparada de la historia, donde más del 56% de nosotros posee un título universitario, sin embargo carecemos de las habilidades, lenguas, y experiencia cada vez más demandadas por los departamentos de recursos humanos de las empresas.

Así, por un lado, nuestra estancada y vieja Universidad, esa que  sigue premiando la memoria, donde todos somos iguales y donde las oportunidades de especialización son mínimas; un sistema educativo que no nos deja descubrir que es lo que realmente nos gusta, porque no nos da la oportunidad de probar, de experimentar, de practicar y  de fallar.

Y al otro lado del río, un desconocido y tenebroso mundo laboral, donde ya no te vale lo que “chapaste” ni lo que dejaste de “chapar”, sales ahí fuera y te encuentras totalmente out de tu zona de confort. Y al llegar  a tu primer trabajo, ese que supuestamente está relacionado con lo que estudiaste, te das cuenta de que lo que has aprendido, o como lo has aprendido no te sirve para nada.

Pues ahí en el medio del río estamos tú y yo. Con un título de graduado bajo el brazo y un montón de recuerdos en la mochila: en la cafetería, en la biblio o en el campus. Recuerdos de esos que llaman los mejores años de tu vida y que no olvidarás nunca.

Pero entonces llega alguien que te pregunta la pregunta del millón:

– ¿Y ahora qué? ¿Qué vas a hacer cuando acabes?

-¿Yo?, ¡Yo buscar trabajo de lo mío!

Pero, ¿qué es lo tuyo? Eres historiador porque has estudiado historia, o lo que sea que tu título ponga: politólogo, economista, jurista, filólogo… Lo tuyo es aquella ley, aquella teoría que te estudiaste para el examen y que ahora ya apenas recuerdas (?) Aquella carrera que con 17 añitos decidiste estudiar, sin saber ni siquiera bien de que se trataba (?)

En estos dos últimos años, me he dado cuenta de que la carrera que estudiamos no tiene porqué predestinar nuestro futuro. Y que lo tuyo es lo que coges de aquí y de allá, de ese libro que leíste, esa persona que te influyó, ese viaje, ese profesor que dijo aquello en clase, eso que te ilusiono aunque hayas fallado… Esa experiencia que te cambió la manera de verlo todo. Y poco a poco diferentes experiencias, que te hacen conocerte y conocer a otra gente que te da otro punto de vista. Gente que después decide juntarse, y sacando de aquí y de allí, de lo tuyo y de lo mío, de aquella idea loca, crearán  lo nuestro, nuestro proyecto.  Igual que Apple, en un garaje.

Pero antes hay que atreverse, atreverse a salir de la autopista y cortando poco a poco las altas hierbas, los obstáculos y confiando paso a paso en que algún día tome forma, ir construyendo otro camino: el tuyo.

Ana Rubido, Santiago de Compostela

Millennials: ¿La Generación Perdida?

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Blog Millennials

Generación ni-ni, generación ME-ME-ME, o la generación perdida, son algunos de los nombres negativos que apelan a la generación de nacidos entre 1980 y 2000, también conocidos como Millennials o generación Y.

Incertidumbre, miedo por un futuro indeterminado… seguro que tu también te sentiste alguna vez un poco perdido cuando en el último año de universidad pensaste “Y… ¿ahora qué?” Pero, ¿somos realmente la generación perdida?

Para entender un poco más como somos los Millennials, debemos analizar que nos hizo ser y que nos rodeaba cuando nacimos, crecimos y salimos al mundo. Aquí van cinco características de la generación Y:

Estamos Interconectados

Somos la primera generación de nativos digitales y preferimos internet antes que la televisión. Los Millennials pasamos mucho de nuestro tiempo conectados a
las redes sociales mediante nuestro laptop o smarthphone lo que nos permite acceder a prácticamente todo el mundo y al mismo tiempo facilita que sea fácil acceder a nosotros con pocos recursos.

Somos críticos y exigentes

Crecimos en una época de prosperidad, pero con nuestra salida al mundo laborar estalló la mayor crisis económica de la historia contemporánea. Eso nos hizo críticos, especialmente con el sistema financiero y la banca, y exigentes. Por ello, como consumidores somos mucho más versátiles y menos fieles a las marcas.

IMG_1207Somos emprendedores y queremos arriesgar

Preferimos un trabajo que nos guste antes que un trabajo estable, preferimos la movilidad y flexibilidad antes que la seguridad y más del 60% de los Millennials admite que quiere abrir su propio negocio en el futuro. Como trabajadores, tenemos poca fidelización y lealtad a nuestros trabajos. Y, cada vez más, preferimos trabajos que estén ligados con nuestras pasiones antes que una mejor remuneración.

Aspiramos a marcar una diferencia en el mundo

Más del 60% declara haber participado en causas benéficas o de voluntariado. Los Millennials queremos cambiar las cosas y estamos descontentos en general con el sistema. Aunque no siempre encontramos la manera de hacerlo, somos activos participando en movimientos y asociaciones con fines sociales.

Además, somos la generación más diversa, más global y más preparada de la historia. Pero, a pesar de esto, somos también la generación de las becas, las prácticas, las oportunidades no remuneradas aquí y allá, el trabajo precario… Y si alguna vez te has pasado horas (o días, como yo) discutiendo con tus padres sobre tu futuro, no te preocupes, no eres el único. Seguramente tus padres pertenezcan a la generación X o a la generación BabyBoom, caracterizados por buscar una vida estable y un trabajo para “toda la vida”.

“Oposita, hija” me repite mi padre cada vez que vuelvo a casa. Y te quedas callado21645225372_934ed24b21_o pensando y confiando en ese momento en que las cosas cambien, porque de hecho, ya están empezando a cambiar, aunque no todos se den cuenta. Y tú, tú quieres decidir tu futuro.

Nosotros, la generación de las becas y el paro, seremos en 10 años los consumidores, managers, CEOs, políticos, emprendedores, trabajadores y líderes del futuro. En 2030, los Millennials ocuparemos el 75% de la fuerza laboral mundial y decidiremos el rumbo de las cosas. Como será el mundo en 2030 depende ya de nosotros.

Hagamos que ese momento llegue y hasta entonces preparémonos, preparémonos para estar preparados: fallemos, arriesguemos, viajemos, leamos, desarrollémonos, y aprendamos.

Aquí llegan los Millennials, pero ¿De verdad somos la generación perdida? Yo creo que somos la generación que ha empezado a encontrarse.

Ana Rubido, Santiago de Compostela

Brasileña Por 6 Semanas

BRASILEÑA POR 6 SEMANAS

Me cuesta creer que ya haga dos años que me embarqué en ese avión que cambió mi perspectiva del mundo. Siempre me he considerado una persona abierta de miras, aventurera y que no le asustan los desafíos. O a lo mejor si le asustan, ¿pero no es eso la mejor parte?

Cualquier aventura me emociona pero un voluntariado internacional no era una idea que tuviera en mente desde un principio. La necesidad surgió después de unirme a AIESEC, gran parte por casualidad. Poder proporcionar este tipo de experiencias, me hizo abrir los ojos. Les comenté a mis padres que ese mismo verano yo me podía ir y aunque al principio no les hizo mucha gracia, enseguida vieron los beneficios que me podía aportar.

Elegir destino no fue fácil. Quería alejarme, vivir realmente una experiencia diferente, dónde desde la cultura hasta el clima me resultaran extraños y nuevos. Estaba entre Asia Pacífico o Sudamérica, pero la gran cantidad de proyectos disponibles en la última me hicieron decantarme. Finalmente, después de entrevistas, pros y contras, escogí mi proyecto en Brasil.

El día 25 de julio de 2014 empezaba mi aventura. Era la primera vez que cruzaba el charco, y además la primera que viajaba realmente sola. Fue un día muy largo de despedidas, 3 aviones, maletas arriba y abajo y una mezcla de nervios y emoción, pero llegué a mi destino: Florianópolis. No, yo tampoco había oído hablar de esta pequeña isla, casi paradisiaca, del sur de Brasil. Con sólo googlearla, quedé enamorada y decidida.

En el aeropuerto, mi host brother me recogió y llegamos a su casa. El primer shock cultural fue que los padres no sabían una palabra de inglés, solo portugués, pero eso no fue impedimento para un gran recibimiento. Las 6 semanas que pasé con ellos me trataron como una hija más, ya que pasaron de tener dos a cuatro (yo y mi compañera de voluntariado y casa, una chica austríaca).

La primera semana de mi voluntariado fue principalmente de entrenamiento. Los miembros de AIESEC nos reunían cada día para que nos conociéramos, tanto entre nosotros como a nosotros mismos. Hacían actividades y nos ayudaron a enfocar nuestro proyecto, explicándonos todos los detalles. Este consistía en pasar hacer sesiones a niños desde 5 a 14 años en diferentes ONGs de la isla. Cada semana que pasábamos nos ocupaba un tema diferente: multiculturalidad, medio ambiente, derechos humanos, ética, ciudadania…

Lo mejor fue el trato con los niños. Fue inesperado ya que normalmente no soy una persona a la cuál le guste estar rodeadas de pequeños. Pero aquello era completamente diferente. Desde el primer día hasta el último, los niños demostraron estar realmente entregados. Eran cariñosos hasta decir basta, cualquier detalle les emocionaba y sólo tenían ganas de aprender más y más. Los más pequeños me abrazaban todo el día y se peleaban para que les cogiera la mano de camino al comedor. Los más grandes en cambio me confesaban que compañeros o compañeras de clase les gustaban y escuchábamos música juntos. Poco a poco el portugués dejó de ser un impedimento y me permitió aprenderlo muy rápido, por la similitud al español y porque era el único que idioma que podían entender. Su nivel de inglés era demasiado básico para mantener una conversación. Aun así, lo más sorprendente era que mi amiga austríaca no hablaba una palabra ni de español ni de portugués pero eso no fue un impedimento para ella a la hora de interactuar. Los niños la adoraban por igual y muchas veces me tocaba hacer de traductora.

Pasando el rato con ellos te das cuenta de lo poco que piden y de lo poco que conocen. Que viniéramos de Europa expresamente para estar con ellos les parecía asombroso, casi imposible. Hablar con ellos del cambio climático, de como las diferentes culturas interactúan, del mundo, todo les parecía grande desde esa pequeña clase. Durante las horas del patio, nos enseñaban su deporte nacional, el futbol, mientras nosotras intentábamos enseñarles juegos tradicionales de nuestros países. Fue una experiencia única que realmente te motivaba el levantarte a las 6:30 de la mañana y pasar casi dos horas de bus entre esperas. Pero al fin y al cabo estás en Brasil.

Un voluntariado te enseña a dar sin recibir, a mostrar lo mejor de ti puramente por los demás. Porque al final lo que recibes, sin esperarlo, es muchísimo más. Me llevo mil y un dibujos, besos, abrazos, risas y horas de montar a caballito. Me llevo sus sonrisas, sus ilusiones y sus ganas. Porque aunque la educación nunca ha sido mi pasión, pasar esas 6 semanas allí me enseñó más de lo que yo hice.

Pero mi experiencia fue mucho más. Brasil es uno de los países que recibe más gente de voluntariado gracias a AIESEC. Durante mi estancia se realizaron cuatro proyectos en la ciudad, con 12 a 15 voluntarios cada uno, lo que se traduce en más de 50 voluntarios. Gente venida de todo el mundo, con ganas de aprender, de enseñar, de pasar el verano de sus vidas. Conocí a mucha gente ese verano. Tuvimos muchas conversaciones desde anécdotas culturas a situaciones politico-economicas.

Entendí el porque de como actúa alguna gente, sus inicios, los pensamientos de diferentes culturas. Juntos hacíamos cenas, íbamos a la playa (aunque fuera invierno), salíamos de fiesta y hasta hicimos surf. También viajamos, mucho: las cataratas de Iguaçú, la frontera Argentina y la Paraguayana, Santa Catarina, Sao Paulo y Rio de Janeiro.

Brasil tiene encanto, y aunque si esté presente no todo es samba, futbol y carnaval. A lo mejor en ciudades más turísticas como el centro de Rio si que se sirven de estos tópicos, pero no en Florianópolis. Mi ciudad era una de las más seguras del país, pero aun así no disfruta de las ventajas de las grandes ciudades europeas. El sistema de buses es lento e ineficiente, el inglés es solo a nivel universitario y aun así no todos los estudiantes lo hablan y las instalaciones de las escuelas no son las mejores. Pero lo que me sorprendió fue la hospitalidad de la gente. Puede sonar a tópico también pero la gente directamente te abre las puertas de su casa. Cualquier cosa que necesites. Brasil está categorizado como uno de los países más peligrosos del mundo, pero mi recuerdo es otro completamente diferente. Sin duda, el mejor verano de mi vida. Gracias a ello, ahora tengo una familia brasileña y amigos en todo el mundo.

Cristina Bas, Barcelona

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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, aprobados, tras una gran consulta global, en la cumbre de las Naciones Unidas que tuvo lugar el pasado Septiembre de 2015, son los 17 Objetivos en los que todos los países sin excepción se ven inmersos para la erradicación de la pobreza, asegurar la prosperidad y preservar el planeta.

A menudo los jóvenes nos preguntamos qué podemos hacer nosotros para contribuir a cambiar las cosas. Desde AIESEC damos la oportunidad a los jóvenes de ver el mundo, porque cuando lo vemos podemos empezar a entenderlo y cuando lo entendamos podremos empezar a cambiarlo. Es por ello que la ONU ha reconocido nuestra labor designándonos como la Organización de Jóvenes responsable de los ODS.

Este verano AIESEC en España quiere contribuir al Objetivo de Desarrollo Sostenible numero 4 – una Educación de Calidad, ofreciendo la oportunidad de participar en proyectos sociales internacionales para la mejora de la educación en los países donde más se necesita. Además, este tipo de experiencias, proporcionan a los jóvenes el desarrollo personal y profesional de habilidades que no siempre se desalandscape-mountains-nature-manrrollan dentro de nuestro sistema educativo. En concreto, experiencias que nos ayudan a entender el mundo a nuestro alrededor y nuestra capacidad para marcar una
diferencia, al mismo tiempo que nos hacen entendernos a nosotros mismos, cuales son nuestros valores, y que es lo que es lo que realmente nos gusta hacer. Queremos desarrollar jóvenes emprendedores y responsables capaces de arriesgar y jóvenes que son capaces de transmitir en diferentes escenarios para inspirar a más gente.

Todo ello a través de proyectos sociales de educación en Perú, India, Croacia, Polonia, Brasil, Rumanía, Tailandia y muchos destinos más, donde nuestra organización está presente. Proyectos en los que tomarás un rol de responsabilidad, trabajarás en equipos multiculturales y entrarás en contacto con diferentes instituciones, colegios u organizaciones internacionales. Gestión de proyectos, cooperación y desarrollo o dar clases de idiomas son algunas de las opciones.

Al mismo tiempo que vives una experiencia de 6 semanas con jóvenes de todo el mundo y descubres una nueva cultura, darás la oportunidad a otros de ver que ellos también pueden crear un impacto.

Si tú también crees que una educación diferente es posible, este verano haz algo diferente y actúa para el mundo.

Descubre más en aiesec.org.es/globalcitizen

“Mi experiencia con AIESEC en la India, me hizo reflexionar sobre mi mundo. Desde entonces cambié mucho como persona. Me cambiaron las prioridades en la vida, y descubrí muchas cosas que me hacían feliz sin necesidad de dinero. Pero sobretodo descubrí que no importa en donde, al final todos sentimos igual: la vida no es más que conexiones humanas“

Valeria, 22 años, participante de nuestro programa en la India.

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El programa GCW2016 te ayudará a tener una visión global del mercado laboral y de las competencias más demandadas y te ayudará a tomar las mejores decisiones sobre tu carrera profesional en el futuro.

AIESEC ofrecerá una sesión acerca de la importancia del desarrollo de competencias interculturales y el impacto positivo en la Sociedad como puntos diferenciadores en el perfil profesional desde la óptica de los Responsables de atracción de talento joven de las grandes empresas.

Aprovechando la situación Emilio Froján, Vicepresidente de Intercambios Sociales de AIESEC acercará a los asistentes el proyecto Youth 4 Global Goals diseñado por que ofrecerá más de 50000 oportunidades de voluntariado Internacional este verano. Inscríbete en la sesión: Acelerando tu carrera que ofrecerá AIESEC el 26 de Abril a las 9h30 en el Campus Villaviciosa.

El GLOBAL CAREER WEEK durará del 25 al 29 de Abril y se celebrará en el Campus de Villaviciosa. Estáis todos invitados.

 

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MADRID, Lunes, 18 de Abril, 2016 – YouthSpeak Forum organizado por AIESEC en España el día 6 de Mayo en la Universidad Politécnica de Madrid (ETSI) es el evento que reúne a jóvenes, empresas y organizaciones para dar soporte a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU mediante su difusión y proyectos de implementación.

YouthSpeak es la iniciativa mundial llevada a cabo por AIESEC en el que se da voz a la gente joven para expresar su opinión y tomar decisiones sobre los asuntos globales. Tras el informe recogido mediante una encuesta rellenada por 42.000 usuarios de más de 100 países distintos en 2015, AIESEC y las Naciones Unidas el pasado Diciembre se reunieron en una cumbre histórica en la que AIESEC se designó como la organización de gente joven responsable de dar a conocer y mover a los jóvenes acerca de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS), 17 Objetivos como consecución de los Objetivos del Milenio en los que todos los países sin excepción se ven inmersos de algún modo en la erradicación de la pobreza, asegurar la prosperidad y preservar el planeta.

YouthSpeak Forum tiene un formato de agenda de un día en el que personalidades de distintos sectores (público, privado, emprendimiento y sociedad civil representada por la juventud) mediante charlas inspiradoras, workshops y espacios de diseño de proyectos podrán crear proyectos de difusión y compromiso hacia los ODS.

Contamos con la participación en las Charlas Inspiradoras de Miguel Ángel Moratinos – Director de la Red Española de Desarrollo Sostenible y ex-ministro–, Agustín Delgado – Director de Innovación y Sostenibilidad de Iberdrola–, Izanami Martínez – CEO Doctor24 y Presidenta de la Asociación Española de Startups– y Joan Manual Sanchez –responsable global de colaboraciones en AIESEC. Por la parte de los Workshops, IE Business School, Everis, Manpower, Iberdrola, Uniplaces y EOI nos presentaran casos prácticos de proyectos de RSC llevados a cabo que acercan los ODS a sus modelos de negocio y nuestro país. Finalmente, en los Action Space habrá el espacio de creación de proyectos en el sector de la Educación, la Social Media y la Media junto con IE Business School, Iberdrola y Atresmedia respectivamente.

Puedes obtener más información y registrarte gratuitamente en la web del Youth Speak Forum. Durante el evento se proveerá un almuerzo, además de snacks gracias a la colaboración de PepsiCo. Y si el transporte es un impedimento para ti, Renfe colabora con nosotros en descuentos del 30% en proyectos de Media Distancia.  ¡Te esperamos, joven que quiere crear impacto!

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Today, on the International Health Day, I want to tell you a story. A story about a 5-year old girl who dreams to become a painter. She spends all her time on painting wonderful sunsets, green trees and small curvy river – everything she sees outside of the window of her hospital room. She paints in-between chemotherapies as the only way to bring some joy to her mom, and she is one of 200,000 kids touched by cancer every year.

I do wish the world would care more about these children instead of giving up on them. This summer I want to take a journey to Sri Lanka to work in a project “Faith” to help children touched by cancer to see the brighter future ahead. I want to engage the whole world through social media to take action upon Global Goal #3 and make sure these kids get healed and build their better tomorrow. If not us, then who?

I want this girl to become a famous painter. I want these kids to fulfill all their bright dreams so that after all they will help other children like them. I want to start this life-changing chain now.

And you? Are you with me? Fill in the Youth Speak Survey if you also care: bit.ly/YSmovement

Anna Kainova, Ukraine

National Vice President for Customer Experience, AIESEC in Spain

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La mayor dificultad con la que te encontrarás al enfrentarte a los múltiples problemas de carácter global de nuestra sociedad es la imprecisión al determinar las cuestiones que exigen una intervención más rápida.

Pensando exactamente en este problema de definición de prioridades para combatir las cuestiones globales que deben de ser solucionadas, en septiembre del 2000, las Naciones Unidas estableció un conjunto de objetivos (Objetivos para el desarrollo del milenio), que deberían definir las agendas de los países miembros, de modo que estos problemas fuesen controlados y realmente considerados en la toma de decisiones de sus líderes políticos. Los objetivos definidos en el 2000 deberían estar presentes hasta el 2015. En septiembre del año pasado, se definieron los Objetivos para el Desarrollo Sostenible,  estas metas no prenden la sustitución de las anteriores, sino, su intensificación y su expansión por el mundo.

Aquello que la ONU pretende con los llamados Global Goals no es sólo es proporcionar a la comunidad mundial con una posibilidad de medición de sus problemas (a través de indicadores) y una lista de objetivos que se deben incluir en sus políticas, también propone despertar la conciencia de estos problemas por parte de la sociedad en general. En AIESEC trabajamos junto a la ONU en la promoción de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible a través del Youth Speak un movimiento que pretende dar voz a todos los jóvenes con el objetivo de percibir su visión del presente y su perspectiva para el futuro. Es a través de este movimiento que prendemos resolver el mayor problema mundial. En base a esto te proponemos respuestas para cuatro preguntas.

 

  • ¿Cuál es, para ti, el mayor problema a nivel mundial?

El titulo de este articulo sugiere que, efectivamente, existe un único problema global. La verdad es que tal como los Objetivos para el Desarrollo Sostenible sugieren existen , por lo menos, 17 grandes cuestiones que deben ser resueltas.

El primer paso para la resolución de un problema es precisamente la percepción o el reconocimiento de la existencia del mismo. Por esto mismo, el primer paso para encontrar la solución al mayor problema mundial es definir cual es para ti ese problema.  Los Objetivos para el Desarrollo Sostenible son una herramienta francamente útil para este ejercicio, pues sugieren los problemas que están en constante consideración y que tienen un mayor impacto en la comunidad mundial.

 

  • ¿Qué puedes hacer tú para reducir el impacto de ese problema?

A pesar de parecer complicado percibir como podemos tener algún impacto en la resolución de problemas que afectan a todo el mundo, la  propia identificación de un problema muestra, también, sus causas y es precisamente esto lo que hace que sea sencillo descubrir como podemos hacer pequeñas contribuciones individuales a su solución. En este sentido, después de la definición de los problemas globales y sus causas, las soluciones surgen casi inmediatamente.

Tu contribución puede pasar por acciones básicas, modificar tus hábitos o tus comportamientos relacionados con la vida cotidiana – reciclar, ser voluntario en organizaciones sociales, cambiar ciertas opiniones y, como consecuencia, comportamientos   en relación a determinados temas.

AIESEC tiene aquí un papel esencial.  Con el objetivo de desarrollar profesional y personalmente a los jóvenes permitiendo que contribuyan activamente en el desarrollo sostenible del mundo, AIESEC proporciona la oportunidad de influenciar directamente la realización de las metas definidas por la ONU a través de sus programas de voluntariado (Global Citizen) y sus prácticas profesionales en StartUp (Global Entrepreneur).

 

  • ¿Qué será lo que tus amigos y familiares piensen al respecto?

Los Objetivos para el Desarrollo Sostenible fueron definidos con el objetivo de guiar las agendas de los líderes políticos pero sólo se materializarán plenamente si todas las personas de la Tierra saben y son conscientes de su importancia y de su existencia.

El propósito del Youth Speak es precisamente despertar la conciencia de las personas acerca de las metas globales.  Este movimiento pretende dar a conocer al rededor de todo el mundo cada uno de los 17 objetivos globales, y para ello, AIESEC desarrolló varias campañas de promoción a modo de promoverlos y divulgarlos – una de las campañas más conocidas es escoger uno de los objetivos y compartirlo por las redes sociales mediante una fotografía.

Únete a este movimiento y sácate una Selfie con el Global Goal que elijas y muestra a todos tus amigos cual es para ti, el mayor problema social al que se enfrenta el mundo en la actualidad.

  • Y, ¿los líderes mundiales?

El último paso en la resolución de un problema global para por los líderes políticos.  Al final sólo ellos deciden las medidas que serán implementadas para la resolución de dicho problema y el cumplimiento final de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible.

A través de la Youth Speak Survey, un cuestionario creado por AIESEC que parte del mismo nombre del movimiento, podemos dar la oportunidad a los jóvenes de comunicar directamente a los líderes mundiales cuales son sus mayores preocupaciones y sus expectativas en relación a su futuro. Con la encuesta tienes la oportunidad de generar un impacto directo en la resolución del “mayor problema global”, transmitiendo a los líderes mundiales a sus preocupaciones.

Como has podido comprobar resolver un problema mundial es fácil ¿a que sí?. ¡Únete al movimiento Youth Speak y contribuye al logro de los objetivos de desarrollo sostenible!

McKinsey

 

NEXT GENERATION WOMEN LEADERS. 

McKinsey & Company invita a chicas (ya sea estudiantes, licenciadas/grado/máster o antiguas alumnas) al evento “NEXT GENERATION WOMEN LEADERS” que se celebrará del 12 a 14 de Mayo en Paris y contará con candidatos procedentes de todo Europa.

El evento está abierto a todo tipo de perfiles desde médicas, educadoras, ingenieras, economistas, diseñadoras, juristas o biólogas. El evento se celebrará en París a mediados de Mayo (12 al 14) y es a nivel europeo. Dicho evento no tiene ningún coste para las participantes.

El evento tendrá 3 grandes objetivos:

– Explorar la importancia del liderazgo femenino y su impacto en la economía;

– Transformar tu estilo de liderazgo usando tus fortalezas;

– Tener conversaciones significantes con mujeres inspiradoras en debates y workshops.

McKinsey y AIESEC creen firmemente en la importancia del desarrollo y liderazgo de las mujeres. Es por esto que apoyamos la iniciativa de McKinsey para desarrollar el talento de universitarias españolas para lograr cambiar sus vidas y el mundo que las rodea.

Obtén más información y envía tu candidatura antes del 8 de marzo de 2016 en este enlace.

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“Tranquila, en un mes estoy de vuelta” fue lo que le dije a mi madre para tranquilizarla cuando le conté que me iba de Erasmus durante 9 meses a Turquía. Y lo cierto es que lo pensaba.

Para mí, en aquel momento, me estaba yendo a un país con una cultura totalmente diferente a la nuestra y cargado de prejuicios. Prejuicios que me hacían pensar que la gente de allí no me gustaría, que no encajaría y que querría volver a España tan pronto pasase allí unos días.

De los casi 10 meses que he vivido en Turquía puedo asegurar que no hubo un día que me arrepintiese de haber ido o que quisiese volver. Todos mis prejuicios desaparecieron cuando me vi viviendo en un país que me hizo sentir como si fuese el mío propio, donde la gente te invita a su casa y te hace sentir como parte de su familia.

La experiencia comenzó ya en Santiago. Conocí a otros estudiantes de mi universidad que también iban a realizar su Erasmus en Eskisehir, ciudad situada en el centro de Turquía. Comenzamos a compartir inquietudes, dudas y emociones sobre la aventura que nos esperaba.

Recuerdo los primeros momentos como si hubiese sido ayer. Después de horas de avión, taxi y autobús llegamos a Eskisehir sobre las 6 de la mañana, apenas estaba amaneciendo. Bajamos del autobús delante de la entrada el campus, la calle estaba desierta. Mis compañeros enviaron mensajes a sus futuros compañeros que se habían ofrecido a venir a buscarles, ya que la universidad nos había buscado alojamiento previamente. Mi compañero de piso aún no estaba en la ciudad por lo que fui al piso de uno de los estudiantes de Santiago. Había sido un viaje largo y, aunque nos moríamos de ganas por conocer la ciudad, necesitábamos descansar.

Los primeros días fueron un cumulo de cosas nuevas. Desde no entender nada en la calle, ver a todo el mundo tomando té en cada esquina o el llamamiento al rezo de las mezquitas. Lo más normal del día a día se volvía nuevo para nosotros. Tareas cotidianas se convirtieron en aventuras. Conseguir encontrar algo parecido a salsa de tomate era una suerte, conseguir que te cortasen el pelo como tu querías era poco probable y conseguir que en el mercado te diesen la cantidad de fruta o verdura que pedías era todo un logro. Estos pequeños “problemas” son los que realmente te hacen ver la dificultad de estar fuera de tu ciudad, tu país, tu lengua y, en definitiva, fuera de tu zona de confort.

Luego vinieron los primeros días en la universidad. Intentar entender el horario, cambiar algunas clases, encontrar las aulas y, lo que más me asustaba, las clases en inglés. Hacía años que no estudiaba ni practicaba inglés y todas estas cosas, que pueden parecer sencillas, fueron todo un verdadero reto durante las primeras semanas. Pero intentándolo y con la ayuda de nuevos compañeros turcos, que mas tarde se convertirían en grandes amigos, esos problemas se convirtieron en tan solo anécdotas.

Pasaron los meses y ya siendo Enero llegó el que quizás fue el peor momento del Erasmus hasta la fecha. Pocos éramos los que nos quedábamos todo el año, la mayoría solo estaban por un cuatrimestre. Cuando vives una experiencia como el Erasmus todo se vive de una forma más intensa y como no, las relaciones personales también. En Eskisehir éramos pocos Erasmus si se compara con otros destinos europeos, apenas unos 150. Y, quizás por ser pocos, nos convertimos en poco tiempo en una familia. A finales de Enero comenzaron los “nos veremos en verano” y los “te iré a visitar” entre lágrimas. He de decir que en mi caso, por suerte, a muchos de mis amigos tanto turcos como Erasmus los he podido volver a ver aunque pasaran años desde que nos despedimos. Aunque el contacto no sea el mismo por la distancia el tener amigos y mantener la relación pese a ello es algo indescriptible. Cada vez que pienso en esto se me viene a la cabeza la siguiente cita: “You will never be completely at home again, because part of your heart always will be elsewhere. That is the price you pay for the richness of loving and knowing people in more than one place.”

Nuevos Erasmus vinieron, un semestre nuevo comenzó y el día a día, que siempre tenía algo nuevo de lo que aprender, continuaba. Entre viajes, fiestas, paseos por la ciudad y tés en los bares fue pasando el semestre llegó Junio, el mes de volver a casa. De nuevo, pero de forma diferente, empiezan las despedidas. Aquí no solo me despedía de buenos amigos que se marchaban, sino también de amigos que se quedaban y, no menos importante, de la ciudad que me había visto crecer como persona durante eses 10 meses que viví ahí.

No fue cuando me despedí de todo el mundo cuando me di cuenta que mi Erasmus había acabado. Fue cuando bajé del avión en Madrid, entre al aeropuerto y vi algo que nunca me había parecido raro ni me había llamado la atención, todo estaba escrito en castellano. Fue ahí donde me di cuenta de que estaba de vuelta, de que no había marcha atrás, estaba una vez más en España, mi aventura en Turquía se había acabado.

La vuelta fue un mix de emociones. Alegría por ver a familia y amigos. Tristeza por los amigos que tardaría en volver a ver y por la vida, ese día a día, que dejaba atrás. Echaba de menos a la gente, hablar en inglés todos los días, decir cuatro palabras en turco para pedir algo en un bar, probar comida nueva, descubrir aspectos sobre la cultura turca que no conocía. Cada día tenía algo nuevo, ahora todo era siempre igual, conocido, sin emoción.

Es cierto que vivir una experiencia así te cambia y cuando vuelves te das cuenta que nada ha cambiado, eres una persona diferente en el lugar de siempre. Cuando vuelves tienes dos opciones, lamentarte de que has vuelto y vivir recordando tu Erasmus constantemente o seguir aprendiendo y creciendo mientras disfrutas de lo que tienes y la gente que tienes contigo.

Personalmente opte por la segunda opción. El Erasmus me permitió conocer culturas que de las que no tenía ni idea, comunicarme con gente de diferentes países gracias al inglés, en definitiva, me abrió la mente y me permitió ver que el mundo está lleno de posibilidades que muchas veces no vemos.

Me uní ESN, la asociación de estudiantes que ayuda a los Erasmus que vienen a Santiago, participé en intercambios de idiomas, continué estudiante inglés y trate de participar en todas aquellas actividades que tenían un enfoqué internacional.

A día de hoy puedo decir que mi experiencia internacional cambió mi vida. Soy una persona mucho más abierta y proactiva de lo que era antes de haberme ido. Hoy estoy orgulloso de formar parte de AIESEC y contribuir a que otros jóvenes puedan vivir una experiencia similar a la que yo viví bien mediante un voluntariado internacional o unas prácticas en el extranjero.

Ángel Fraga Varela  –  AIESEC in Santiago de Compostela.

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Trabajar en una Start-up es una idea atractiva, algunas veces podríamos decir que hasta es un pensamiento magnético. Las descripciones de trabajo de estas empresas principiantes por lo general incluyen frases como “un ambiente informal y divertido de oficina” o “un espacio para avanzar en tu carrera profesional”. Y mientras respondes a sus originales solicitudes de empleo es normal que te imagines un futuro equilibrado balanceándote sobre una pelota de estabilidad en pantalones de yoga y camiseta, colaborando con colegas de ideas afines a ti mientas bebes un chai latte.

Es cierto que emprender en una Start-up puede ser divertido, e incluso una decisión inteligente que cambiará tu vida. Y si bien, no todas las empresas de nueva creación tienen el ambiente (o el presupuesto) de las atractivas multinacionales millonarias, y no todas están a cargo de un líder visionario que te pondrá a punto sobre las opciones y acciones de Facebook, muchas empresas emergentes ofrecen la oportunidad única de aprender los pormenores de la construcción de una organización desde los cimientos.

Pero, por supuesto, no es todo diversión y juegos de ping-pong con la empresa de al lado del HUB, hay algunas diferencias clave entre el mundo de una Startup y cualquier otro tipo de empresa en la que hayas trabajado anteriormente. Intenta memorizar estos cinco consejos antes de firmar la línea punteada de un contrato laboral.

 

  1. Necesitarás sentirte cómodo y ser adaptable al cambio (muy, muy adaptable):

A diferencia de las empresas experimentadas que tienen procesos y procedimientos bien definidos y cientos de empleados condicionados a repetir los mismos comportamientos día tras día, las nuevas empresas son capaces de hacer cambios rápidamente. Cosas como los cargos laborales, tareas de escritorio, las estructuras de información y la planificación del proyecto se cambian con más frecuencia que el filtro de la cafetera de la oficina. Es normal que cuando trabajes una Startup tengas  que trasladarte de oficina tres veces en menos de seis meses, y tengas un gran total de seis mesas diferentes durante el proceso.

El cambio constante puede ser frustrante, especialmente cuando estas justo a punto de acostumbrarte al lugar o si has venido de una empresa arraigada y estable. Pero para tener éxito en una Startup, es necesario abrazar el caos. Las Startups tienen la brillante característica de que se componen de jóvenes profesionales muy motivados, y que sin duda no tienen miedo de los vaivenes de personal. Demostrando que se puede lidiar fácilmente con los golpes y las decepciones y que además el fracaso es una forma de garantizar el éxito.

 

El éxito es un pésimo profesor. Seduce a las personas inteligentes y les hace pensar que nunca van a fallar.

– Bill Gates

 

  1. Debéis poner todos las manos sobre la mesa

Tienes que ser un jugador del equipo, capaz de remangarte y ensuciarte las manos, hay un sinfín de clichés para explicar que cuando se trabaja para una Start-up deberás estar abierto a hacer un poquito de todo. Aunque técnicamente tendrás un cargo y una descripción del trabajo que debes desempeñar, tus actividades cotidianas probablemente variarán dependiendo del proyecto del día.

Puede que imaginaras que nunca llegaría el día en el que rellenarías sobres, recogerías las pizzas para el almuerzo, contestarías el teléfono  y presentarías una propuesta al Consejo de Administración, todo ello en cuestión de horas, pero la frase “Esto no figura en mi contrato ” nunca debe cruzar los labios. Ten presente que vas a estar llevando a cabo una variedad de tareas, tanto mundanas como desafiantes y debes estar listo y dispuesto a hacerlas.

Muchas empresas emergentes comenten el error de novato de centrarse en la forma en la que la Start-up los ayudará a ellos (y a sus currículos) en lugar de focalizarse en como ellos mismos pueden contribuir a la Start-up y a la sociedad. Una empresa con empleados ansiosos, que no están dispuestos a ser flexibles o poner como prioridad la empresa, fracasará rápidamente.

 

Si no estás marcando la diferencia e impactando en la vida de otras personas, no deberías trabajar en la empresa. Es así de simple.

– Mike Schiemer

 

  1. Los veteranos son mentores, no enemigos

La mayoría de las Start-up comienzan con unos pocos individuos brillantes y una idea. Pronto, pero con dificultades, encuentran algunos inversores y se rodean de gente inteligente y motivada (a menudo jóvenes) que se queman las pestañas por convertir su idea en realidad. Entonces, cuando la empresa comienza a obtener una bocanada de éxito, es momento de traer algunos expertos: profesionales con experiencia y permanentes que ayuden a llevar a la compañía al siguiente nivel.

Una vez que los veteranos suben a bordo, los empleados existentes pueden ponerse nerviosos, e incluso resentidos. Es normal, se han pasado trabajando 16 horas al día durante seis meses junto a ti, y de repente se encuentran con unos abuelos diciéndoles cómo hacer su trabajo sólo porque tienen un MBA, una destacada trayectoria y una red interminable de contactos en la industria.

Aunque tu mismo puedas sentirte amenazado, es importante recordar que estos expertos son tus potenciales mentores y es crucial hacerle ver este hecho al equipo original también. En las grandes empresas, estas personas serían totalmente inaccesibles, estarían atrincherados en una oficina bloqueada por una recepcionista y una máquina de café. Pero en una Start-up, podrás interactuar y aprender de ellos diariamente.

 

  1. Lo que la empresa te da también te lo quita

Las nuevas empresas se empeñan en incitar a los trabajadores a que abandonen las formalidades de oficina como la hora del almuerzo y el espacio personal. Cuando la empresa es relativamente pequeña, los ejecutivos ingenian todo tipo de beneficios para los trabajadores como horas felices, servicio de catering para el almuerzo o entradas para eventos locales. Pero a medida que la empresa crece, la dirección podría darse cuenta de que ya no pueden permitirse este tipo de lujos.

Una bebida gratis puedo haber sido alguna vez el único respiro en tu agitado día así que cuando desaparecen los regalos y las promociones, puede ser desalentador. Pero no temas, la desaparición de estos privilegios por lo general significa la llegada de los bonos más prácticos, como un seguro privado de salud.

 

  1. Es tu responsabilidad de evaluar el riesgo

Las empresas pequeñas pueden desaparecer muy rápidamente. Es uno de los riesgos inherentes al trabajo. Y si bien se puede suponer que, como miembro de un equipo pequeño, serás el primero en recibir las consecuencias, esto no siempre es el caso.

Si eres un interno o un analista financiero, es tu responsabilidad aprender lo más que puedas sobre el rendimiento y la trayectoria de la empresa desde el principio. Lee lo que dice la prensa sobre el negocio y sus inversores (una alerta de Google es ideal para esto) y mantente en contacto con la dirección para saber cómo están midiendo su éxito. Si las cosas empiezan ir cuesta abajo, querrás ser el primero en saberlo.

Es posible que a estas alturas hayas atisbado un tema general: Para trabajar en una Start-up será necesario que ajustes tu concepción de la jornada laboral. Los días serán más largos y las noches más cortas, tus responsabilidades serán variadas y debes tener presente que es posible que la empresa a la que has dedicado la mayor parte de tu vida para verla florecer puede desaparecer de la noche a la mañana. Pero si aceptas tu trabajo por lo que es (una prometedora oportunidad para aprender) y lo que no lo es (un negocio seguro) trabajar para una Start-up puede ser una gran manera de poner en marcha tu carrera y tu futuro laboral, ya decidas emprender por tu cuenta o trabajar para una gran multinacional algunos años después.

Si he hecho todo lo que he podido y aun así he fracasado. Bueno, lo he intentado todo lo que he podido.

-Steve Jobs

Fer AIESEC

28 de junio de 2015. Destino: Cracovia, Polonia. Maleta y billete en mano. Seis semanas por delante en un país en el que no había estado nunca, trabajando en un entorno universitario en el que tampoco había colaborado antes y sobre todo, una oportunidad que se planteaba como un auténtico reto.

En ocasiones le pregunto a amigos y conocidos cuál sería el aspecto más duro al que se tendrían que enfrentar si viajaran al extranjero y la gran mayoría convergen en la misma problemática: el idioma.

Qué tan imprescindible supone compartir una misma lengua para poder comunicarse con los demás. Sin embargo, durante mi experiencia en Polonia comprendí que, sin conocer el mismo idioma, la comunicación es posible. Es posible gracias al lenguaje no verbal, porque un dedo meñique y un dedo pulgar alzados pueden suponer un “teléfono” tanto en España como en Polonia, porque podemos saludarnos, despedirnos, reírnos solamente con un simple gesto, porque la pasión por otra cultura despierta en nosotros un interés por aprender un vocabulario mínimo en ese nuevo idioma y así saber decir “gracias”, “por favor” o “perdón”.

Llevé mi maleta llena de miedos, miedos no poder comunicarme con los demás pero una vez allí me desprendí de esas barreras, finalmente absurdas, para rellenar mi equipaje de vuelta con una mayor seguridad en mi mismo, con un mayor entendimiento cultural, con la confianza de que no somos tan diferentes como pensamos.
Y eso, amigos, eso es una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida.

Fernando Arnejo – AIESEC Santiago de Compostela.

Energia-solar-Espana

Lo creas o no debemos emplear medidas cuantificables para luchar contra las causas del cambio climático que definirán nuestra generación y determinarán nuestro futuro. Utilizar fuentes de energía limpia como la energía solar puede ayudar a combatir el cambio climático. Construir en lugares adecuados y sostenibles para el medio ambiente asegurará que nuestras tierras silvestres y los recursos naturales persistan para las generaciones venideras.

La energía renovable no sólo hace que España sea más económica y ambientalmente segura, sino que también reduce nuestra dependencia de los combustibles fósiles y ofrece a nuestros preciosos paisajes mayor protección al proporcionar alternativas a la extracción de petróleo y gas natural y la minería de carbón. Mientras que los combustibles fósiles tarde o temprano se agotarán o se volverán inasequibles económicamente, los recursos energéticos renovables son inagotables y no crean un impacto negativo en el ecosistema.

1. La energía solar es el recurso energético más abundante en la tierra – 173.000 teravatios de energía solar golpean la Tierra continuamente. Más de 10.000 veces el consumo de energía total en el mundo.

2. La energía solar ha estado presente desde siempre y ha sido una de las fuentes de energía más confiables. La NASA lanzó el “Vanguard 1”, el primer satélite artificial operado por células solares en los 60’s. Aún se mantiene fuerte y es el satélite hecho por el hombre más viejo en órbita. ¡Más de 6 billones de millas recorridas con energía solar!

3. Un informe especial del Panel Internacional sobre el Cambio Climático Grupo de Trabajo III examinó cientos de estimaciones de las emisiones de gases de efecto invernadero, y compiló los resultados de los estudios más exhaustivos. Sus resultados mostraron que la energía renovable tiene un impacto sustancialmente menor que los combustibles fósiles durante la vida útil de su fuente de energía.

4. Los paneles solares funcionan a la perfección en temperaturas frías y temporadas de nieve. Aunque son más efectivos en las zonas soleadas ecuatorianas de la Tierra, los paneles solares también funcionan en países que experimentan mucha nieve y no se ven afectados por el frío, sino que se benefician por los fotones que se reflejan gracias a los panoramas nevados.

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5. La expansión de la energía solar es esencial para cumplir los objetivos climáticos. La Agencia Internacional de la Energía ilustra los cambios que tendrían que hacerse en el sector de la energía para limitar el calentamiento global a 2 ° C desde el nivel pre-industrial, basados en “la sensibilidad del clima del planeta” que los científicos creen más probable. En este escenario, la energía solar exhibe el “crecimiento más rápido,” proporcionando “más del 10% de la electricidad mundial en 2050.”

6. El uso de la energía solar no produce contaminación del aire o el agua y no emite gases de efecto invernadero, pero puede tener algunos efectos negativos indirectos sobre el medio ambiente. Por ejemplo, hay algunos materiales y productos químicos tóxicos que se utilizan en el proceso de fabricación de células fotovoltaicas (PV), que convierten la luz solar en electricidad. Algunos sistemas térmicos solares utilizan fluidos potencialmente peligrosos para transferir calor. Leyes ambientales de España regulan el uso y disposición de estos tipos de materiales.

7. No precisa de ningún suministro exterior para su funcionamiento por lo que los costes de mantenimiento y producción de energía se reducen prácticamente a cero. El único coste asociado al uso de la energía solar es el derivado de la propia fabricación de los componentes y la instalación. Esto significa que a pesar de la elevada inversión inicial, no hay ningún coste adicional asociado a su uso, por lo que la instalación se amortiza rápidamente.

8. Los períodos de mayor demanda energética se concentran en las fracciones horarias que van desde las 11:00 a las 16:00 y en menor medida entre las 20:00 a las 23:00. En los sistemas basados en la producción constante de energía mediante centrales eléctricas, el precio de la energía se dispara en los momentos de máxima demanda. En cambio, con la energía solar la producción de energía alcanza su máximo justo en el periodo del día donde la demanda es mayor. De hecho, en los mercados de electricidad con gran producción de energía solar, el suministro adicional de energía en horas punta puede reducir los precios de la electricidad en la franja horaria del medio día, incluso a niveles similares a los de la noche.

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9. La tecnología y la innovación entorno a la energía solar continúa avanzando a un ritmo récord. El mercado solar también está ganando impulso como lo demuestra el último informe de empleo de la Fundación Solar, que mostró que la industria solar crea puestos de trabajo seis veces más rápido que el mercado general de trabajo.

10. La primera célula solar de silicio, el precursor de todos los dispositivos que funcionan con energía solar, fue construido por los Laboratorios Bell en 1954. En la primera página del 26 de abril de 1954, el periódico estadounidense: The New York Times proclamó en su titulard el hito, “el comienzo de una nueva era, llevando eventualmente a la realización de uno de los sueños más preciados de la humanidad – el aprovechamiento de la energía ilimitada del sol para los usos de la civilización”.

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A través de este programa AIESEC ofrece a los jóvenes la oportunidad de desarrollar habilidades empresariales y de liderazgo a través de intercambios internacionales centrados en cuestiones sociales.

El objetivo es orientar a la juventud de nuestro país – los emprendedores globales del mañana – y ayudarles a enriquecer su educación, ofreciéndoles una experiencia internacional trabajando en una startup.

Una oportunidad que desafiará su visión del mundo y les ayudará a obtener una combinación única de carácter multicultural, social y empresarial durante los años formativos de su vida.

El Programa Global Entrepeneur ofrece a los estudiantes una experiencia global de 6 semanas de duración para explorar un nuevo país mientras trabajan con un propósito social. Viajar al extranjero y tener la oportunidad de trabajar en una pequeña empresa es una de las experiencias más intensas de aprendizaje tanto personal como profesional que existen.

“Antes de los 30, sigue a alguien a quien admiras. Trabaja en una pequeña empresa. Cuando trabajas para una startup aprendes la pasión, aprendes los sueños, aprendes como hacer muchas cosas a la vez. No se trata de en qué compañía trabajes, sino de a qué jefe sigues, un buen líder te enseñará de forma diferente.”

Jack Ma

¿Qué vas a ganar con este programa?

  • Experiencia de trabajo Internacional en un nuevo y dinámico entorno de trabajo.
  • Ser parte de un equipo internacional y un aumento de perspectiva global.
  • Habilidades empresariales a través de la experiencia organizativa y la exposición en público.
  • Una oportunidad para investigar y aprender: problemática mundial, la cultura del país,  la historia, la arquitectura, la gastronomía, el lenguaje, la economía y entablar una red de personas nativas del país de destino.
  • La oportunidad de crear un diario de viaje de tu propia experiencia en el país.
  • La creación de redes con jóvenes de ideas afines en todo el mundo y colaboradores de AIESEC.
  • Una oportunidad para viajar y explorar un nuevo país.
  • Un certificado de AIESEC.

Alba. Storytelling

Este verano he realizado un voluntariado en Malaysia, en el norte del país, en una zona muy rural. Mi proyecto se llamaba “Learning Disabilities Center” y consistía en crear técnicas creativas para enseñar a niños de una minoría india, en un orfanato.

¿Lo que he descubierto? Que hay un click. Algo que te hace verlo todo de forma diferente. En el momento que pisé el aeropuerto de Penang mi vida giró 365 grados.

Choque cultural… mucho. Malaysia es un país donde las mujeres deben ir en vagones separados que los hombres, donde la religión musulmana es la mayoritaria(y en muchos sitios radical) donde los lagartos caen del techo encima de tu plato, donde por dos carriles circulan cuatro coches… pero en el que tu día a día esta lleno de sonrisas.

La hospitalidad es la reina del país, yo vivía con cinco voluntarios, en la casa de una familia, para los que éramos cinco hijos más. El matrimonio y sus cuatro hijos dormían en una habitación los seis juntos para que nosotros pudiéramos estar allí.

Cuando te despiertas con la risa de los niños desde la planta baja, cuando comes con las manos celebrando sus cumpleaños, cuando eres un hijo más en la casa de alguien, cuando todos los días oyes un “thank you teacher Alba”… es cuando realmente descubres, que solo por eso, ha merecido la pena.

Mi experiencia la han construido cada una de las personas que han convivido y pasado un ratito conmigo, creces gracias a ellos, no solo la gente del país, sino los otros voluntarios que trabajan contigo. Diez culturas diferentes pueden convivir juntas, por mucho que encuentres siete religiones diversas o diez gustos diferentes… y ahí es donde hay más click, al darte cuenta que vivimos rodeados de prejuicios, porque por encima de todo, todos somos personas.

Cada experiencia es diferente, pero 100% segura que todas son para siempre: “Don’t cry because it’s over, smile because it happened.”

Gracias AIESEC por hacer esto posible.

Alba Arjona Castillo  –  AIESEC in Pompeu Fabra (Barcelona)