4 reasons why you shouldn´t come to Spain to teach this summer

Copy of BRASILEÑA POR 6 SEMANAS (3)

Last year, for the summer,  I lived and worked in Spain, a country very familiar and popular with other Americans.

For many, Spain might be the place to relax, perfect their tan and dip their toes into the Mediterranean. For me, I was still very much in the mindset to learn more about another country, another culture, and another way of life. These are some of the things I learned:

  1.  The challenges and solutions of modern-day Spain.

I went to Spain to teach English at a summer camp. Why is something like this so important right now to Spain? In 2008, much like the rest of the world, Spain was hit by a recession. Since then, the unemployment rate climbed up to as high as 36%, and for people younger than 25, up to 50%. This is something that we often don’t think about while we are vacationing on Spanish beaches and touring beautiful castles.

However, I found it incredibly fascinating to talk to Spanish youth about growing up in this recession and how it affected their families. Many said that their parents and older siblings began looking at job opportunities outside of Spain, which made learning English so important to them. Learning about Spain’s economic difficulties and how it affected everyday life made me look at this country beyond its hot vacation spots and shopping areas, and made me feel grateful that as an English teacher I could help be a small solution to some of its problems.

 

  1. The happiness of Spanish people.

Though they’ve been dealt with some rough cards in the last few years, Spaniards haven’t forgotten the core quality that makes them different from many other EU countries: the unapologetic enjoyment of what life has to offer. And Spain welcomed me with tapas, paella, dancing and music.

It is indicative of a country that’s always been steeped in pride and passion, and this resonates in everything they do. Things might be a bit more relaxed, but only because of the  best of intentions, which are focused mainly on the strength of relationships people have with each other.

 

  1. The history of Spain.

One weekend, I took a trip with to Granada, in the south of Spain, just a strip of sea away from Morocco. Facing the Alhambra, Granada’s famous Islamic palace, I was reminded of the complex roots of humanity. To see and be in Spain is to to be exposed to shards of history that are still all around you – in the cobblestone streets, the famous old buildings and cathedrals, the generations of families and the stories they’ve passed down, the food, the pages in old books in old bookstores, and the appreciation of an adventurous life.

 

  1. Becoming part of the Spanish family.

This ties very closely with the second point I mentioned, but I just wanted to draw in on a specific and important example.

On one of my last days there, I found myself alone with another teacher and Antonio, the father of the family and owner of the camp. Antonio is an older man, observant and passionate. He loves children, English, and science. He sat down with my teacher-colleague and I. We discussed, in Spanish, our general experiences, the feedback he had for us, and the difficulties we’d encountered in our short time there. And in his broken English, he turned to Jason and I and said one simple sentence: “But, you are my teachers. You are my teachers.”

This is the sense of ownership that Spaniards have of their families, friends, and relationships. When you come to Spain, you will be taken care of. Your every need will be looked after. You will be part of a country that has a fascinating history and an even more fascinating future, as its citizens gear up to revolutionize the way they do things and fix broken systems. You will do everything that makes life worth it – food, drink, song and dance –  and you’ll live as colorfully as they do in Barcelona and Seville and Valencia and Zaragoza and everywhere else.

 

You will become a Spaniard and a citizen of the word.

Written by: Kiran Kaur

 

You can also became a Spaniard with our project Teaching Spain

 

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¿Sabes Que Tú Puedes Cambiar El Mundo? Sí, Tú.

Blog - Marruecos

¿Te consideras una persona pequeña, que hace cosas pequeñas en lugares pequeños?

No soy nadie importante, no soy rico ni soy una persona influyente. No tengo grandes ideas, no he realizado nunca grandes proyectos ni creo que yo pueda crear un impacto en esta sociedad. Me cuesta solucionar mis problemas, no creo que pueda ayudar a nadie a solucionar los suyos.

 

¿Te suena de algo?

No he hecho más que enumerar una serie de excusas que he oído o yo mismo he dicho/pensado durante mucho tiempo. Creemos que por ser simples estudiantes, trabajadores, o lo que sea, no podemos ayudar a los demás, no podemos causar un impacto en nuestra sociedad ni podemos ayudar a solucionar, aun que sea un poco, los problemas que hay en esta u otras sociedades.

A menudo pensamos que somos gente pequeña que hace cosas pequeñas.

La semana pasada he tenido la oportunidad de participar en un proyecto solidario organizado por la empresa donde trabajo con la colaboración de muchos de sus clientes. Hemos ido a Marrakech tres días en los que hemos comprado ropa y juguetes para los niños de un orfanato. No disponíamos de grandes recursos pero fueron suficientes para hacer felices a 150 niños que gracias a esta acción tienen ropa nueva y juguetes con los que entretenerse y aprender.

Blog - Marruecos -

Quizás esta acción no tenga un impacto más allá de hacer felices a los niños durante un corto período de tiempo, quizás esta acción no cambie la vida de estos niños drásticamente ni solucione sus problemas a largo plazo.

O quizás si cambie drásticamente la vida de alguno de estos niños. Quizás alguno recuerde dentro de unos años que unos completos desconocidos han venido a ayudarles. Quizás alguno de estos niños dentro de unos años tenga la oportunidad de ayudar a otros y lo haga al recordar que hay gente que lo hizo por él años atrás.

No puedo saber la influencia que ha tenido este pequeño proyecto en los demás pero si se la influencia que ha tenido en mí. Este proyecto me ha hecho reflexionar sobre algo. Algo que había pensando muchas veces pero no había reflexionado sobre ello pues no lo había vivido.

¿Qué pasaría si la mayoría de nosotros pasase a la acción?

¿Qué pasaría si más empresas se preocupasen por ayudar a los que lo necesitan?

¿Qué pasaría si la mayoría de nosotros realizase pequeñas acciones que creasen un pequeño impacto?

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo” – Eduardo Galeano.

Esta frase resume todo lo que he pensado durante estos días. Nos infravaloramos y creemos que no podemos hacer nada por el mundo ya que somos gente pequeña que vivimos en lugares pequeños y solo hacemos cosas pequeñas.

Excusas, son solo eso.

Tú que lees esto y yo que lo escribo tenemos la capacidad de cambiar el mundo. Quizás no el mundo entero pero si el mundo de todas las personas a las que podemos ayudar. Si todos aportamos nuestro granito de arena, de la forma que podamos, el impacto cada vez será mayor y veremos como poco a poco viviremos en un mundo mejor.

¿Vas a seguir igual que hasta ahora o quieres ser una de esas pequeñas personas que hacen cosas pequeñas en lugares pequeños para cambiar el mundo?

 

Por Angel Fraga

 

>> Decide cambiar tu mundo hoy a través de nuestro programa de voluntariado internacional

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Brasil – Derribando Tópicos Y Estereotipos (O No)

Blog - Brasil

Todos los países del mundo tienen tópicos y estereotipos. Pero cuando tu población supera los 209 millones de habitantes y tu superficie es aproximadamente 8,5 millones de kilómetros cuadrados, das que hablar. Hemos escuchado cien mil tópicos sobre como es Brasil: su cultura y su gente, su música, su comida, sus fiestas y costumbres. ¿Pero de verdad sabemos tanto como creemos o todo se basa en prejuicios y estereotipos que hemos ido cultivando a lo largo de los años?

Nada te da más visión del mundo que viajar, y Brasil, al igual que muchos países, es percibido como el país del carnaval, la samba y el futbol. Y aunque muchos tópicos se basan en realidades, no es hasta que te encuentras en el lugar cuando te das cuenta como es realmente. Hace dos veranos tuve la oportunidad de realizar un voluntariado gracias a AIESEC en Brasil y derribé alguno de los tópicos que nuestra sociedad ha formado o, por el contrario, comprobé los que son ciertos.

  1. Fútbol: Esto es un tópico y una realidad. Aunque no tengan una liga potente como cualquier europea, el fútbol está en todos sitios, especialmente cuando concierne a la selección nacional. Durante mi voluntariado, muchos niños llevaban la famosa verde-amarela (incluso durante días seguidos) y en los ratos libres siempre querían jugar. En cuanto al gran templo, el Maracaná, me pexels-photo-58461-largedejó sin palabras. Incluso completamente vacío durante el tour que hicimos, es mucho más grande que cualquier estadio que he visto. El sueño de muchos brasileños (y probablemente muchos futboleros de todo el mundo).
  2. Samba: Esto es un tópico. Claramente la samba es la música oficial y la más famosa originada en Brasil, pero no la única. Lo que más suena por todas partes (radio, discotecas, tiendas) es otro género: el sertanejo. Seguramente no te sonará el nombre pero si digo nombres como Michel Teló y su famoso “Ai se eu te pego” todo cobra sentido. Incluso tuve la oportunidad de asistir a un concierto mientras estaba ahí. Otro estilo muy conocido es el funk. Pero no es el que te imaginas, el funk brasileño es el ritmo que suena en los fondos bajos, y normalmente está mal visto, como no música de calidad. Finalmente, tenemos la clásica bossa-nova, que aun no ser popular entre los jóvenes, si lo es para los más mayores que quieran apreciar las glorias del país.
  3. Carnavales: Aunque mi estancia fue durante agosto-septiembre y por lo tanto no coincidiendo con la época de Carnavales, si me contaron que sólo es un gran acontecimiento en Rio, las otras ciudades tienen pequeños carnavales dónde no todo es tan espectacular.
  4. Brasileños/as: Todos tenemos en mente los estereotipos relacionados siempre con los brasileños y brasileñas: grandes cuerpos en bañador o bikini bañados por el sol tropical. Pero eso no son más que estereotipos. Para empezar no todos son morenos: dónde vivía yo, antigua colonia alemana, gran parte de la población era rubia con los ojos azules o verdes. Tampoco todos tienen un cuerpo 10, la comida es muy grasienta, aceitosa y con muchos aliños, y aunque hay platos deliciosos, también son bastante calóricos.
  5. Playas: No he tenido la oportunidad de estar en muchos países tropicales pero las playas brasileñas son espectaculares. Especialmente en Florianópolis, ciudad en la que estuve. Que fuera invierno era un handicap a la hora de disfrutar de un buen baño, pero sólo el poder pasear por playas kilométricas y casi desérticas era un placer. Además muchas están unidas a bosques, lo que le da un aire aún más exótico. También visité Ipanema y Copacabana, míticas playas de Rio de Jainero, pero no era lo mismo ya que la ciudad es extremadamente turística y las playas no son una excepción.
  6. Cristo Redentor: No sé si clasificarlo como tópico o realidad. Presenciar una de las 7 maravillas del mundo moderno es espectacular y el Cristo Redentor no se queda corto. La estatua es realmente gigantesca y se alza en un montículo que tienes que acceder a través de furgonetas organizadas. La parte mala es que el recinto que lo rodea es muy pequeño y la cantidad de turistas que lo rodean hace que su disfrute sea más complicado. Pero así es Rio de Janeiro, una de las ciudades que pasó a estar en la lista de mis favoritas: porque a pesar del turismo masivo, ha sabido conservar la magia y la esencia de Brasil.
  7. Peligroso: Brasil es un país también conocido por su peligrosidad. Los ratios de criminalidad son altos y era uno de los contras que me planteé al principio. Aun así, la ciudad en la que estaba era de las más seguras del país y nunca tuve malas sensaciones, incluso de noche. En otras ciudades más al norte es arriesgado, pero paseamos de noche por Rio y São Pablo sin problema. Creo que la clave está en saber lo que estás haciendo. Peligros existen en todo el mundo, pero nunca se debe generalizar ni vivir en base de prejuicios.
  8. Distancias: Vivimos en Europa, el viejo y pequeño continente. Sobretodo pequeño. En America no miden las cosas por igual que aquí. Para ellos que podamos viajar país a país en pocas horas les parece fascinante. ¿Barcelona-París en 2 horas? Imposible. Mi host family era originaria de Porto Alegre, 6 horas en coche al sur de Florianópolis, pero para ellos era como ir un fin de semana a su segunda residencia. Por el contrario nunca habían salido del país, ni siquiera habían visitado las Cataras de Iguaçú o Rio de Janeiro.
  9. Comida: Como ya he dicho antes la comida brasileña es bastante grasienta y, aunque a veces eché de menos la dieta mediterránea, algunos platos son deliciosos. La más típica que me encontraba tanto en los comedores escolares como en casa con mi host family era carne sazonada de algún modo, feijão (típicos frijoles de color morado) y arroz, mucho arroz. En los supermercados vendían arroz en paquetes de 5 o 10 kilos, nunca había visto nada igual. Otra comida típica es el pão de queijo o pan de queso: pequeñas bolitas donde la masa misma está elaborada de queso. Pero aquí no acaba, también hay muchos dulces, especialmente el brigadeiro: una masa de leche condensada con chocolate que se utiliza en bombones, pasteles y otros tipos de dulces. También hay helados de açaí, una fruta tropical que sólo crece en el amazonas y que sirven como aquí servimos el yogur helado. Pero si hay algo a resaltar y que echo mucho de menos son los zumos naturales: todos los sabores que puedas imaginar, todas las combinaciones, frutas que ni sabía que existían. Y si eres un apasionado de la fruta como yo, aquello es el paraíso en la Tierra.
  10. Divisa: “Al ser Sudamérica, será barato.” Brasil es una economía emergente y se nota. El real brasileño es una de las divisas más valoradas del sur del continente y lo notamos al cruzar la frontera, tanto con Argentina como Paraguay. Aunque intercambiamos algunos reales por pesos o guaraníes respectivamente, en tiendas también nos aceptaban reales, ya que son mucho más valiosos que su moneda local. Actualmente está a 4 reales cada euro, pero cuando yo fui la conversión era 3-1, así que no todo es tan barato como parece y tienes que tenerlo en cuenta a la hora de gastar.

 

Y para terminar, mi consejo personal: no te dejes influenciar por los estereotipos de cada país. Todos tienen, así como tienes una imagen formada de ellos. Déjate sorprender y seguro que te llevas una sorpresa agradable.

 

Por Cristina Bas

 

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¿Por qué deberías venir a visitar mi país, Polonia?

Blog - ¿Por qué deberías venir a visitar mi país, Polonia?

Todo el mundo ama su tierra, así que escribir sobre el motivo por el que la gente debería venir a visitar la mía no debería ser un problema. Pues para mí lo fue. Estuve 3 semanas pensando sobre qué escribir. ¿Cómo puedo animar a jóvenes españoles a que vengan a experimentar Polonia?

He estado en España bastantes veces, en total he estado allí más de un año, y me encanta. ¿Por qué? Las personas, el tiempo, el ambiente y las tapas. Sí, las tapas es algo que echo mucho de menos en los bares polacos. Sin embargo, cuando he estado en España ha habido cosas que echaba de menos de Polonia, y no eran sólo mi familia y mis amigos. Así que voy a compartir contigo una lista de razones por las que deberíais elegir Polonia como destino este verano.

 

  1. Polonia es muy bonita. Quizás pienses que lo digo sólo porque soy de aquí, pero no, de verdad. pexels-photo-59601-largeTenemos playas, montañas, cientos de lagos en los que darte un baño durante los calurosos días de verano. Y bosques, en todos lados hay bosques muy bonitos. ¿Qué más? ¡Ciudades! Una mezcla de impresionante arquitectura antigua con edificios de estética comunista que para algunos tienen encanto. Cada ciudad está llena de lugares históricos. No os voy a dar una lista con todo lo que debéis visitar, pero buscad esto en internet: Zakopane, Wieliczka, Mazury, Kołobrzeg and Kraków y mi ciudad: Poznań.

 

  1. La gente, sí. Los polacos somos amables si nos llegas a conocer. Hay muchísimos estereotipos sobre nosotros, sobre todo relacionados con el gobierno y los refugiados, pero somos hospitalarios y nos encanta tener invitados. Hay un antiguo dicho polaco que dice: ‘un invitado en la casa es como Dios en la casa’. Si conoces a polacos, ten por seguro que te invitarán a su casa para que conozcas a sus padres y abuelos. Los abuelos polacos son como los abuelos de todos lados. Mejor que entres en sus casas con hambre, porque te van a dar de comer como nunca antes. Les encanta la gente joven, y aunque no te entiendan una palabra, te preguntarán sobre tu familia y tu país. Suena genial, estás pensando: ‘sí, claro, todos los abuelos polacos son así y están deseando invitarme a sus casas’. No, desde luego que no, ¡pero si conoces a la gente adecuada sí que será así! Y recuerda, no seas vergonzoso y diles que eres español, especialmente por el tema fiesta…

 

  1. Comida. Seguro que te suenan el vodka y los pierogi, pero hay mucho más que probar. Busca esto en internet: bigos, pierogi ruskie, żeberka, makowiec y algo que sólo puedes probar en Poznań: Rogale Świętomarcińskie!

 

  1. La cultura. Si te gusta, es algo que te puede animar a venir a Polonia. Tenemos muchísimos
    museos, castillos antiguos, y un montón de lugares más que visitar. Si vas a la capital, recuerda visitar el Muzeum Powstania Warszawskiego, Zamek y Łazienki. En Cracovia, acuérdate de Wawel y haz un viaje de un día a Wieliczka y Oświęcim. Para este último lugar, el viaje no es muy cómodo, pero es un lugar que debería ser visitado por todos los que vivimos en Europa. ¿Qué más? Teatros. Son espectaculares, pero cierran en verano. A eso le ponemos solución: en verano hay muchos teatros callejeros que actúan gratis en las ciudades más grandes. ¿Conciertos y festivales? Sí, durante el verano hay muchísimos en diferentes ciudades con precios más atractivos que en España.

 

Como puedes ver, hay muchas razones por las que visitar Polonia este verano. Quiero mencionar una cosa más: ve de voluntariado Global Citizen, si no a Polonia, a algún otro lado, ¡pero hazlo! Es una oportunidad increíble e inolvidable para aprender de ti mismo y del mundo que te rodea. Es tu oportunidad para crecer como nunca, y para hacer amigos para toda la vida. ¡Es una oportunidad que no te puedes perder! Do zobaczenia.

 

Por Zofia Sidorowicz Janeczko

 

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